Juegas al ajedrez con tus manos,
el alfil, el peón y el caballo,
dispuestos a sacrificarse en la libertad limitada del tablero,
por perseguir la ambigüedad de tu estrategia azarosa,
Estamos en medio del tiempo,
mas adelante la distancia nos abraza para hacerse eterna,
mas atrás la tibieza que habita en tus dedos,
circunda mis pómulos y los hacen sensibles nuevamente,
No importan los símbolos que vanamente hemos intercambiando,
en el café caliente tomas, sin saberlo, la bruma de mi alma,
y la haces orgánica, perfectamente desechable,
perfectamente corruptible y arcillosa,
Me entristecen a cada espacio los relojes,
porque tímidamente van materializando la ilusión del tiempo,
y nos pierden en un río turbio de extraños,
Entonces ahí caigo en la cuenta que soy el tablero y el alfil, el peón y el caballo,
una maqueta susceptible que podría socavar en el agua,
ante cualquier movimiento imperceptible y certero de tu mano,
como en una dulce agonia de rosas,
Saldré a caminar esta noche en silencio,
y con la ilusión intacta en la falacia de encontrarte,
me sentare en cualquier esquina a rezarle, pedirle mi paz a tu sombra,
Así, quizás sin darme cuenta me iré perdiendo con el mundo, lento, despacio,
hasta ser una hormiga en un pantano ..
Tamerlan
el alfil, el peón y el caballo,
dispuestos a sacrificarse en la libertad limitada del tablero,
por perseguir la ambigüedad de tu estrategia azarosa,
Estamos en medio del tiempo,
mas adelante la distancia nos abraza para hacerse eterna,
mas atrás la tibieza que habita en tus dedos,
circunda mis pómulos y los hacen sensibles nuevamente,
No importan los símbolos que vanamente hemos intercambiando,
en el café caliente tomas, sin saberlo, la bruma de mi alma,
y la haces orgánica, perfectamente desechable,
perfectamente corruptible y arcillosa,
Me entristecen a cada espacio los relojes,
porque tímidamente van materializando la ilusión del tiempo,
y nos pierden en un río turbio de extraños,
Entonces ahí caigo en la cuenta que soy el tablero y el alfil, el peón y el caballo,
una maqueta susceptible que podría socavar en el agua,
ante cualquier movimiento imperceptible y certero de tu mano,
como en una dulce agonia de rosas,
Saldré a caminar esta noche en silencio,
y con la ilusión intacta en la falacia de encontrarte,
me sentare en cualquier esquina a rezarle, pedirle mi paz a tu sombra,
Así, quizás sin darme cuenta me iré perdiendo con el mundo, lento, despacio,
hasta ser una hormiga en un pantano ..
Tamerlan