JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre el Cielo y El Mar
(JBR RAFAEL_SANDAV)
Entre el Cielo y el Mar,
navego perdido y sin esperanza,
busco encontrar la paz
que alivie mi triste nostalgia.
¡Ay amor que entre mis dedos
como agua te escurriste!,
en salobre y tormentoso océano
de lamentos me olvidaste.
Y con el murmullo de las olas,
decapitar los dolores que me agobian,
revivir los sentimientos muertos,
y derribar mi muro de lamentos.
¿Cómo vencer ese océano y derribar ese muro?
Si con el paso de los días
me abate la nostalgia
y tus recuerdos me destrozan.
Esos que cargo eternamente
pegados a mi espalda,
como espada de un Guerrero,
moribundo en una gran batalla.
¡Hoy como un Cid enfrento mi destino!
Defiendo ese amor frente a ti
y frente al mundo,
aunque tu causa denote mi derrota.
Por eso entre el Cielo y el Mar
busco la serenidad,
esa que tal vez para mí ya no exista.
Tan solo la condena de mi soledad
que ahoga mi corazón sin amor.
Más he de reconocer,
que mil y más batallas perderé
a causa de tu desdén,
pero aún así, si la vida dejase,
¡No existen guerras en este orbe
que mi amor por ti derrote!
(JBR RAFAEL_SANDAV)
Entre el Cielo y el Mar,
navego perdido y sin esperanza,
busco encontrar la paz
que alivie mi triste nostalgia.
¡Ay amor que entre mis dedos
como agua te escurriste!,
en salobre y tormentoso océano
de lamentos me olvidaste.
Y con el murmullo de las olas,
decapitar los dolores que me agobian,
revivir los sentimientos muertos,
y derribar mi muro de lamentos.
¿Cómo vencer ese océano y derribar ese muro?
Si con el paso de los días
me abate la nostalgia
y tus recuerdos me destrozan.
Esos que cargo eternamente
pegados a mi espalda,
como espada de un Guerrero,
moribundo en una gran batalla.
¡Hoy como un Cid enfrento mi destino!
Defiendo ese amor frente a ti
y frente al mundo,
aunque tu causa denote mi derrota.
Por eso entre el Cielo y el Mar
busco la serenidad,
esa que tal vez para mí ya no exista.
Tan solo la condena de mi soledad
que ahoga mi corazón sin amor.
Más he de reconocer,
que mil y más batallas perderé
a causa de tu desdén,
pero aún así, si la vida dejase,
¡No existen guerras en este orbe
que mi amor por ti derrote!