Saudadeazul
Poeta recién llegado
PALABRA SOBRE EL DÍA
How shall our living konw its ends of yielding
1.
Las sábanas retienen noticias de la noche,
llega la luz y llega sobre el cuerpo
un lento cúmulo de urgencias
que hace más necesaria la pereza,
porque hay posos de sueño aún sobre las manos.
2.
La mañana convoca mi piel para la dicha.
3.
Como entonces el mar, libre
párpado herido, refugio
transparente de brazos extendidos,
tú,
presencia transitoria, me otorgas aquí
la eternidad.
4.
Hiero signos de estrellas sobre la piel del agua
para escribir la única palabra de toda esta distancia
con la caligrafía de los silencios.
5.
El pulso que me habita
se hará carne en el tiempo,
nudo de lluvia donde anide tu cuerpo.
6.
Donde anide tu cuerpo
extenderán mis besos
una alfombra de luz contra las sombras.
7.
Para volar, mis ojos,
porque nacen del canto de la dicha
y tu cuerpo, sobre todas las horas.
8.
Desnudas el silencio de todas las palabras.
Convocas la música con el claro latido de tu libre ternura.
9.
Hallo siempre tu rostro en todos mis caminos.
Todas estas palabras dicen y no dicen tu nombre.
10.
Cuando vuelven las manos a ceñir la mañana
la lección de la noche nos entrega,
como don de la dicha, su memoria.
11.
Para llegar a ti, hay que subir al aire
porque habitas la tienda del viento
y del abrazo.
Entro en su fresca estancia
y conmigo se cuelan los ángeles del gozo.
12.
Una lágrima dulce resbala en tus mejillas,
es mayo que desciende la escala de la dicha
que arde en nuestro incendio.
13.
Nacer desde la luz oscura de tus labios.
Morir desde tu pecho, labrado territorio del deseo.
14.
Sabor, noticias, nombres
necesito de ti.
Rumor, músicas, silencios
necesito de ti.
15.
El río que nos lleva, amor,
viene, ve, vence y vuelve
y siempre es otro,
como otra es la luz
antigua que nos abre
con fija claridad
la misma herida hoy.
16.
Era la luz palabra sobre el día;
en su silencio se condensaba el canto.
Gabriel Hernández Molero
How shall our living konw its ends of yielding
(Cómo sabrá nuestro vivir el final de su entrega)
W. D. SNODGRASS
1.
Las sábanas retienen noticias de la noche,
llega la luz y llega sobre el cuerpo
un lento cúmulo de urgencias
que hace más necesaria la pereza,
porque hay posos de sueño aún sobre las manos.
2.
La mañana convoca mi piel para la dicha.
3.
Como entonces el mar, libre
párpado herido, refugio
transparente de brazos extendidos,
tú,
presencia transitoria, me otorgas aquí
la eternidad.
4.
Hiero signos de estrellas sobre la piel del agua
para escribir la única palabra de toda esta distancia
con la caligrafía de los silencios.
5.
El pulso que me habita
se hará carne en el tiempo,
nudo de lluvia donde anide tu cuerpo.
6.
Donde anide tu cuerpo
extenderán mis besos
una alfombra de luz contra las sombras.
7.
Para volar, mis ojos,
porque nacen del canto de la dicha
y tu cuerpo, sobre todas las horas.
8.
Desnudas el silencio de todas las palabras.
Convocas la música con el claro latido de tu libre ternura.
9.
Hallo siempre tu rostro en todos mis caminos.
Todas estas palabras dicen y no dicen tu nombre.
10.
Cuando vuelven las manos a ceñir la mañana
la lección de la noche nos entrega,
como don de la dicha, su memoria.
11.
Para llegar a ti, hay que subir al aire
porque habitas la tienda del viento
y del abrazo.
Entro en su fresca estancia
y conmigo se cuelan los ángeles del gozo.
12.
Una lágrima dulce resbala en tus mejillas,
es mayo que desciende la escala de la dicha
que arde en nuestro incendio.
13.
Nacer desde la luz oscura de tus labios.
Morir desde tu pecho, labrado territorio del deseo.
14.
Sabor, noticias, nombres
necesito de ti.
Rumor, músicas, silencios
necesito de ti.
15.
El río que nos lleva, amor,
viene, ve, vence y vuelve
y siempre es otro,
como otra es la luz
antigua que nos abre
con fija claridad
la misma herida hoy.
16.
Era la luz palabra sobre el día;
en su silencio se condensaba el canto.
Gabriel Hernández Molero