DULCE FIEBRE
Poeta recién llegado
Sentimiento ambiguo
amparado en versos sangrantes...
La noche no acaba y el día no empieza,
¿Donde están tus ojos para socorrerme?.
Me desploma la mirada que no veo,
asfixian mis letras unas manos
ocultas en un rincón
del alma que promete
y no cumple.
En el sótano de mis delirios
una lágrima juguetea con mi piel
y es la caricia que no llega
el anhelo de un rostro muerto.
La oscuridad se burla,
camina desviándose al infinito
mi esencia perdida
ansiando llegar a donde jamás llegará...
Palabras malditas
carcomen un corazón despedazado
y esas ilusiones doradas
se desploman,
apagan su luz
La culpa más mía que de él,
por creerle
una vez más y caer en su trampa
y así el alma lo ama y lo odia
paradójicamente
al amor...
amparado en versos sangrantes...
La noche no acaba y el día no empieza,
¿Donde están tus ojos para socorrerme?.
Me desploma la mirada que no veo,
asfixian mis letras unas manos
ocultas en un rincón
del alma que promete
y no cumple.
En el sótano de mis delirios
una lágrima juguetea con mi piel
y es la caricia que no llega
el anhelo de un rostro muerto.
La oscuridad se burla,
camina desviándose al infinito
mi esencia perdida
ansiando llegar a donde jamás llegará...
Palabras malditas
carcomen un corazón despedazado
y esas ilusiones doradas
se desploman,
apagan su luz
La culpa más mía que de él,
por creerle
una vez más y caer en su trampa
y así el alma lo ama y lo odia
paradójicamente
al amor...