Orfelunio
Poeta veterano en el portal
۩
Manuel de los montes
Calle Abeja número cuatro,
un gitano vive en su sacro monte;
su amada la aurora,
su cama la noche,
su cábala rota
en su triste figura,
marcaba en su mano
una línea de muerte.
Manuel que se esconde,
fácil no es verle
entre cáñamos verdes;
tus suertes afrontes,
y hurgando en tus prados
esquives las sierpes.
La hierba nos habla
de un viento de muerte;
a Manuel lo esperaba
una hoz con voz de jinete.
Manuel lanzó un grito
de espanto en sus sienes;
que espere ese cristo
de frío en las nieves.
En el monte bendito
el suceso descrito
en gitano nos llueve:
“Caía la lluvia
en letras escritas su nombre;
grito en la luz que efluía
Manuel de los montes”
un gitano vive en su sacro monte;
su amada la aurora,
su cama la noche,
su cábala rota
en su triste figura,
marcaba en su mano
una línea de muerte.
Manuel que se esconde,
fácil no es verle
entre cáñamos verdes;
tus suertes afrontes,
y hurgando en tus prados
esquives las sierpes.
La hierba nos habla
de un viento de muerte;
a Manuel lo esperaba
una hoz con voz de jinete.
Manuel lanzó un grito
de espanto en sus sienes;
que espere ese cristo
de frío en las nieves.
En el monte bendito
el suceso descrito
en gitano nos llueve:
“Caía la lluvia
en letras escritas su nombre;
grito en la luz que efluía
Manuel de los montes”
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