Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
La vida es un poema
que hay que leer entre líneas.
Maravilla creadora
que nadie entiende ni explica.
La gente se inventa a dios,
inventan incluso al diablo...
sólo porque es increíble
lo que nos sucede a diario.
La Ciencia se esfuerza mucho...
-diría yo que demasiado-
por explicar lo que pasa
y negarnos la creencia,
de que es maravilla inclusive
hasta lo que nos parece feo.
¿Será que nadie se toma
un segundo y mira el cielo?
¿Será que nadie se fija
en la belleza del viento?
¿Nadie ha visto con detalle
cómo florece una planta?
¿Nadie admira lo suficiente
el milagro de nacer?
¿Nadie ha observado la luna?
¿Quién no ha visto un amanecer?
¿Nadie ve al horizonte
ni se asombra con el mar?
¿Díganme si alguien no ha visto
cómo un bebé sonríe;
cómo aprende a caminar;
cómo come, cómo bebe;
cómo aprende a decir mamá?
Y parece que tampoco:
se ve la gente pasar
ni se ve cómo conversa...
y cómo todo lo que hacemos
la vida nos lo devuelve.
Es ridículo -no me lo digan-
escribir este poema,
tardaría muchos años
para acabar mi poesía;
pero incluso al terminarla
sin duda me faltaría:
todo lo que me he perdido
desde el instante precioso
en que el Big Bang estalló.
que hay que leer entre líneas.
Maravilla creadora
que nadie entiende ni explica.
La gente se inventa a dios,
inventan incluso al diablo...
sólo porque es increíble
lo que nos sucede a diario.
La Ciencia se esfuerza mucho...
-diría yo que demasiado-
por explicar lo que pasa
y negarnos la creencia,
de que es maravilla inclusive
hasta lo que nos parece feo.
¿Será que nadie se toma
un segundo y mira el cielo?
¿Será que nadie se fija
en la belleza del viento?
¿Nadie ha visto con detalle
cómo florece una planta?
¿Nadie admira lo suficiente
el milagro de nacer?
¿Nadie ha observado la luna?
¿Quién no ha visto un amanecer?
¿Nadie ve al horizonte
ni se asombra con el mar?
¿Díganme si alguien no ha visto
cómo un bebé sonríe;
cómo aprende a caminar;
cómo come, cómo bebe;
cómo aprende a decir mamá?
Y parece que tampoco:
se ve la gente pasar
ni se ve cómo conversa...
y cómo todo lo que hacemos
la vida nos lo devuelve.
Es ridículo -no me lo digan-
escribir este poema,
tardaría muchos años
para acabar mi poesía;
pero incluso al terminarla
sin duda me faltaría:
todo lo que me he perdido
desde el instante precioso
en que el Big Bang estalló.