Adriam Mercado
Poeta recién llegado
Y en la arena el asombro calló
cuando una saeta dividió los aires,
a mi izquierda, un escudo caído sin tregua,
al desnudo un pecho en quebranto.
Y de un golpe al unísono
bajo el polvo dos rodillas derrotadas,
sin súplicas, no hay perdón
el destino ya fue marcado.
Y besando la tierra a sus pies
entre el refulgente vaivén de rayos plateados,
lo vi, parado de frente,
cupido, otra vez me venció
________________________________ADRIA_M
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
Última edición: