Me dices que el dolor te mata
y olvidar, te es ajeno.
Que tu corazón ordenes no acata
y anhelas este terreno.
Te miro con curiosidad
sin expresar sentimiento iracundo,
no es por morbosidad,
no hay lugar para ti en mi mundo.
No pensarás que estaba enclaustrado
atado a una cama y viejas memorias.
Cual monje flagelado y castrado
evocando antiguas glorias.
Lamento el tropiezo en tu haber.
Ahora eres más inteligente,
ya probaste las mieles del saber,
y cataste otros aromas y gente.
Bien por ti, en su momento tu valor aplaudí.
He imitando tu ejemplo yo también partí.
Busque nuevos cielos y retos,
rompí reglas y muchos vetos.
Emprendí travesías, torneos...
Y una nueva Reina lleva mi librea.
Te urjo a que alejes tus devaneos,
aquí ya no tienes honrosa tarea.
y olvidar, te es ajeno.
Que tu corazón ordenes no acata
y anhelas este terreno.
Te miro con curiosidad
sin expresar sentimiento iracundo,
no es por morbosidad,
no hay lugar para ti en mi mundo.
No pensarás que estaba enclaustrado
atado a una cama y viejas memorias.
Cual monje flagelado y castrado
evocando antiguas glorias.
Lamento el tropiezo en tu haber.
Ahora eres más inteligente,
ya probaste las mieles del saber,
y cataste otros aromas y gente.
Bien por ti, en su momento tu valor aplaudí.
He imitando tu ejemplo yo también partí.
Busque nuevos cielos y retos,
rompí reglas y muchos vetos.
Emprendí travesías, torneos...
Y una nueva Reina lleva mi librea.
Te urjo a que alejes tus devaneos,
aquí ya no tienes honrosa tarea.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd
Última edición:
