Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando el tren se alejó como lo hace
la ciudad a donde nunca se regresa,
me abrigué con lo poco que dejaste.
No se guarda el afecto en la maleta.
La mañana de la estación vacía
fue la noche de entrañas derramadas,
de jirones del alma carcomida
pudriéndose en la eterna madrugada.
Y otra vez a las calles despobladas,
huérfano de tus besos de bolsillo,
con la voz de la experiencia silenciada
negándose a coser el descosido.
Otra vez a pedir fuego a la luna,
a esquivar a tu ausencia en cada esquina,
a colgar en la percha la amargura,
a volver al infierno de visita.
Otra vez a la barra desalmada
a ponerle otro nombre a esta tristeza,
a probar como saben en su boca
esos labios tan nuestros que te llevas.
la ciudad a donde nunca se regresa,
me abrigué con lo poco que dejaste.
No se guarda el afecto en la maleta.
La mañana de la estación vacía
fue la noche de entrañas derramadas,
de jirones del alma carcomida
pudriéndose en la eterna madrugada.
Y otra vez a las calles despobladas,
huérfano de tus besos de bolsillo,
con la voz de la experiencia silenciada
negándose a coser el descosido.
Otra vez a pedir fuego a la luna,
a esquivar a tu ausencia en cada esquina,
a colgar en la percha la amargura,
a volver al infierno de visita.
Otra vez a la barra desalmada
a ponerle otro nombre a esta tristeza,
a probar como saben en su boca
esos labios tan nuestros que te llevas.
Última edición:
::que lloro jomío,que se me hacen tus versos solidarios con mi vida en este momento,y me emocionan hasta arriba del alma,que preciosidaddddddddddddddddddddd,abrazos con miles de estrellas y una luna llena preciosa,poeta.