OMAR INOFUENTE BELLIDO
Poeta fiel al portal
Déjame respirar tu presencia en lluvia
en el llanto incesante de esta tarde
hasta que la noche ciegue nuestros ojos
y que nuestros ojos se abrasen mas luego.
Déjame respirar del amor que abrigas
de tu amor desconocido, del dolor que sientes,
del afán de tu vida y de de tu lucha constante,
para no verte invadida de lágrimas.
Déjame soñarte a plena luz del día,
a todas horas estando vivo o no
en el lecho de una vida dulce o
en el fango del dolor que muerde mis ojos.
Déjame con la sinfonía de tu aliento,
que beso en el instante de tu ausencia,
cuando en el retrato del olvido colgado te veo
o cuando ya no estés más presente en este verso hoy.
Déjame esperarte unos instantes más
hasta que las luces silencien en el asfalto
y que las cortinas de esta ciudad se cierren,
hasta la mañana del día siguiente.
Entre tanto la luna trastoque este corazón.
y el vacio de mi alma que esta
suicidandose por instantes,
y le hablare a la noche y huiré con sus secretos,
para no volverte a ver.
Déjame gritar; porque así oirás
el grito de los demonios que llevo conmigo
y sabrás en la brisa fresca en la que muero
luego de no verte y no tenerte junto a mí.
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