RedCam
Poeta recién llegado
La piedra me mira desde dentro con su ojo único y me musita,
suave,
queda,
oculta,
palabras malsonantes, retruécanos tormentosos, cacofonías caducifolias
que atruenan, que atruenan, que atruenan.
La piedra es el ojo que me mira desde todas partes y tiene un mundo dentro
y tiene árboles y tiene personas y tiene vida y tiene muerte y tiene el sueño y tiene el olvido,
pero es una piedra y no siente y no llora con quien tropieza en ella,
con quien es golpeado con ella,
con quien es enterrado bajo ella.
La piedra es un muro que me rodea y lanza gravilla hacia mis ojos
e intenta deformarlos y jugar con ellos,
y con mis manos, y con mis labios.
La piedra amurralla mi corazón con alfireres de seda.
La piedra pesa tanto que no puedo soportarla y la arrojo lejos,
pero la piedra vuelve, la piedra siempre vuelve
y se echa, serena, como si pudiera dormir,
a soñar a mi costado.