Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
ESPEJISMOS
Te tengo noticias mías,
que aunque no las necesitas,
de todos modos,
te voy a pasar
el reporte del día:
busque las heridas que me dejaste,
para limpiarlas o para gozarme en ellas,
mientras tomo la copa
que ya no tomas conmigo;
pero no las encontré,
en su lugar solo halle
el dulce sabor del vino y mi sonrisa:
que hace mucho había perdido.
Tu altar se había caído
y en el suelo vi tu imagen,
desprovista de aquel deseo que me envicio
a lo que yo creí que era amor.
Me diste el gusto y el disgusto
de tenerte.
La ilusión y la pena
de sentirme amada
mientras en mi sembrabas
la sed y el hambre de tu descaro,
revolviendo en un solo trago
el placer y el pecado.
Apareciste y desapareciste
como los magos,
dejándome a merced de la nada,
porque sin aquello
que yo creía tu amor,
mi vida carecía
de razón y de sentido;
pero hoy nuevamente
los he encontrado.
Hoy tienen un nuevo rumbo mis pasos.
Hoy se, que así como en los desiertos
la sed te hace ver cosas
que solo son espejismos,
cuando hay hambre de amor:
los efectos son los mismos.
Isabel Miranda de Robles
Te tengo noticias mías,
que aunque no las necesitas,
de todos modos,
te voy a pasar
el reporte del día:
busque las heridas que me dejaste,
para limpiarlas o para gozarme en ellas,
mientras tomo la copa
que ya no tomas conmigo;
pero no las encontré,
en su lugar solo halle
el dulce sabor del vino y mi sonrisa:
que hace mucho había perdido.
Tu altar se había caído
y en el suelo vi tu imagen,
desprovista de aquel deseo que me envicio
a lo que yo creí que era amor.
Me diste el gusto y el disgusto
de tenerte.
La ilusión y la pena
de sentirme amada
mientras en mi sembrabas
la sed y el hambre de tu descaro,
revolviendo en un solo trago
el placer y el pecado.
Apareciste y desapareciste
como los magos,
dejándome a merced de la nada,
porque sin aquello
que yo creía tu amor,
mi vida carecía
de razón y de sentido;
pero hoy nuevamente
los he encontrado.
Hoy tienen un nuevo rumbo mis pasos.
Hoy se, que así como en los desiertos
la sed te hace ver cosas
que solo son espejismos,
cuando hay hambre de amor:
los efectos son los mismos.
Isabel Miranda de Robles
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