Lunicornio
Poeta recién llegado
Con un beso la vida me das
y toda una noche me invitas a soñar,
con una mirada me destrozas,
me arrastras y me encaras con la realidad
muda e inmóvil casi marchita cual rosa,
me entrego a la muerte,
mis pálidos restos abandonan la vida
y se hunden en la cruel agonía del desamor,
se van empapando día tras día
en la inmundicia de un alma podrida,
fétida y descompuesta de tanto sufrir.
Mi mente traicionera divaga distante
y solo busca entre mis recuerdos aquellos
que de ti hablen,
imágenes flotantes que cual hadas danzantes
desfilan sin descanso ante mis dilatadas pupilas.
Y pasan las horas matando la noche,
mientras la mañana nace fresca y tranquila,
con el nuevo día mi alma renace,
florece la esperanza de quien una vida
de a pocos rehace, hasta que con tu fría
mirada me vuelvo a encontrar,
y sin piedad ni conciencia
me encara otra vez con la realidad.
y toda una noche me invitas a soñar,
con una mirada me destrozas,
me arrastras y me encaras con la realidad
muda e inmóvil casi marchita cual rosa,
me entrego a la muerte,
mis pálidos restos abandonan la vida
y se hunden en la cruel agonía del desamor,
se van empapando día tras día
en la inmundicia de un alma podrida,
fétida y descompuesta de tanto sufrir.
Mi mente traicionera divaga distante
y solo busca entre mis recuerdos aquellos
que de ti hablen,
imágenes flotantes que cual hadas danzantes
desfilan sin descanso ante mis dilatadas pupilas.
Y pasan las horas matando la noche,
mientras la mañana nace fresca y tranquila,
con el nuevo día mi alma renace,
florece la esperanza de quien una vida
de a pocos rehace, hasta que con tu fría
mirada me vuelvo a encontrar,
y sin piedad ni conciencia
me encara otra vez con la realidad.