Insospechadas las horas
arribaron tempranas a encender tu memoria...
y de pronto una montaña fui
y brotaron de mi
las soleadas eras
tu eras como el porvenir
nacías de un respiro de la mañana
y a la tarde eras toda de llamas
¿cuándo te me escapabas?
luciérnaga fija en mis palabras
te pienso a veces como el aire
siempre presente
pero distante
teniéndote sin tenerte
me habitaste
y erigiste ilusiones
de mis incendiadas tierras
ahh incensante viajera
pero debías marcharte
a florecer otras tierras
te esperaré a través de la vida
entre los tantos de rocas que escarpan la orilla...
donde ríos de tristeza evaporaron lentas
mis últimas gotas de existencia.