edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
El consonante.
Se llama rima consonante (y también rima perfecta o total) a la reiteracion, en dos o más versos, de todos los sonidos de las palabras finales a partir de la vocal de la sílaba tónica.
Ni un paso de planetas, ni un tránsito de toros
batiéndose, volcándose por un desfiladero,
darán al universo ni acentos más sonoros
ni resplandor más fiero (Miguel Hernández, El hombre acecha)
En el sistema fonológico español, las grafías b y v; j, g + e, í; no representan fonemas distintos, por consiguiente consuenan:
iba – atractiva
dirige – dije
Este sistema de consonantes, ha ido cambiando en España a través de la historia de la lengua;
antes de fines del siglo XVI las restricciones para la rima consonante eran mayores que las que hoy ordenan el sistema en la poesía española
y así, no podían consonar Passa y casa; cabeça y belleza, baraja y baxa; suave y sabe (Menéndez Pidal, 1966: 115)
La rima consonante en que interviene alguna palabra cuya vocal tónica va precedida por i o por u formando diptongo se llama consonante imperfecta:
Pues muda vive, cantaré yo agora
con la voz que después decreta el cielo
lo que dice a la tarde y a la aurora,
tejido en tiernas plumas mortal velo.
Y vos, heroica y celestial señora,
por quien mi engaño equiparó su vuelo,
oíd el fin que le promete el hado,
pagando en inmortal ser desdichado Lope de Vega, La Filomena
La rima entre cielo, velo, vuelo es una rima consonante imperfecta. (J. Domínguez Caparrós, Métrica Castellana 2006: 114).
La rima consonante es rigurosa:
Árbol y mármol, caza y escasa, rayo y gallo no forman consonancia. Se denominan rimas simuladas porque difieren an alguna consonante, pero de sonido muy parecido). Hoy en día, estas rimas se aceptan por buenas, sobre todo en aquellos paises donde no difiere la pronunciación entre unas y otras.
No choca entre nosotros los americanos como en España, extender la excepción a la s, la c y la z, pues que en diversas circunstancias confundimos esas letras en la pronunciación.
Teresa y belleza
acercóse y veloce,
rosa y roza,
pueden pasar a nuestro oído como buenas consonancias.
Con igual razón los pueblos del Plata podrían aceptar la rima de rayo y caballo, Pompeyo y destello, ya que confunden la y y la ll, en un solo sonido.
Cuando la patria nació
una mañana de Mayo,
el gaucho sólo sabía
hacer la guerra a caballo. (Borges)
Tiénense por desuidadas y defectuosas las rimas de algunos poetas, que han hecho consonar patio con atrio,
fuente con veinte,
ñudo y verdugo,
nuevo y fuego,
Silvia y lidia,
Doris y amores,
Ávila y águila,
cabro y Pablo,
antiguo y enemigo,
frenético y dialéctico.
Estas rimas defectuosas ocurren con frecuencia entre los franceses.
Juan de Mena rima proverbios con soberbios y se lo han criticado indebidamente, porque la consonancia se cuenta desde la vocal acentuada.
Rodrigo Yáñez, en su Crónica de Alfonso XI, dos veces rima a Santiago con fidalgo;
fray Luis de León dice:
Ayer puso en sus ditas todas cobro
mas hoy ya torna al logro.
Ercilla en una octava, como consonante de rompa y trompa, usa interrompa,
y en busca de un consonante, Boscán dijo:
Que a la memoria ocorre;
Mientras que Francisco de Figueroa, estirando a rubíes, para consonarlo, escribía:
Ébano, nieve, púrpura y jazmines,
ámbar, perlas, rubines
Se permite rimar la b con la v, por lo parecidas que son estas dos letras.
…….dando pruebas
de ser todos Adanes, todas Evas (Vargas Ponce).
Fray Luis de León lo acortó y de rubí, sacó rubís, para hacer caber el plural en este verso, también de joyería:
De perlas y rubís era la entrada.
El poeta mexicano Flores no ha trepidado en utilizar el céfiro en busca de consonancia, cuando dice donosamente:
rumor de besos // y de suspiros
flota en las alas // de los cefiros (sin acento).
Campoamor dice elixír, y algún otro poeta hace consonar río con murmurío.
Ya había otro dicho, refiriéndose a San Lorenzo y su parrilla:
El fuego, ni los tormentos
no pudieron divertir
el ánimo y la constancia
de este glorioso martir
Como aquel otro que dijo, según lo cuenta Rengifo:
Estrella del oceano
cedro del monte Libano!
Arriaza, hizo rimar abismo con altísimo, pero es seguro que para que la rima fueras efectiva, él cometió la licencia de suprimir la i, poco sonante y diría altismo, consonante de abismo.
Así hay palabras que en la rima originaria han sido distintas de cómo se escriben en ediciones posteriores, produciendo hoy una disonancias que antes sin duda, no tuvieron. Hoy nos choca encontrar rimas como éstas:
inicuo y dedico, (Argensola),
egipcio y beneficio,
afecto y peto,
digno y divino:
pero si leemos inico, egicio, afeto, dino, salvo la liciencia en otro tiempo corriente, ya nada nos extraña.
Sin ocurrir a los antiguos poetas españoles, los americanos mismos nos proporcionan ejemplos de esta licencia, la cual no debe tomarse como defecto en las rimas:
Y tú, claro Bayamo peregrino,
ostenta ese blasón que te engrandece
y a este etiope de memoria dino
dále la libertad, pues la merece. (Silvestre de Balboa, cubano).
¿Quién es aquel que el paso lento mueve
sobre el collado que a Junín domina,
que el campo desde allí mide y el sitio
de combatir y de vencer desina? (Olmedo, ecuatoriano).
De tupidas montañas el ramaje
sacuden de contino
pájaros mil de espléndido plumaje,
y de armonioso trino. (J. Pardo Aliaga, peruano).
Estas licencias, son todas condenables y tienden a desaparecer, como así también el defecto de consonar una palabra consigo misma o con sus compuestos, pobreza que siemrpe desagrada, como en los casos siguientes:
Bebe dolor y llanto
por la mesma medida.
con que ya España fue de ti medida (Fray Luis de León)
La llaga que al principio no se cura,
requiere, al fin, más aspera la cura. (Ercilla).
Las mujeres son la parte
del mundo más principal,
do no se aparta ni parte
un valor tan especial. (Fernán Ludeña
Juna de la Cueva, en alguno de sus tercetos, hace consonar forma y conforma;
Fray Luis de León dice:
El va y en pos dichosas
le siguen las ovejas, do las pace
con inmortales rosas,
con flor que siempre nace
y cuanto más se goza más renace.
Y Gregorio Silvestre en una de sus canciones trae este defecto a la vista cuando dice:
Si tú confiesas la culpa,
bien mereces mi perdón,
pues está en tu confesión
mi venganza y mi disculpa.
Ejemplo de estos defectos y licencias, son los siguientes:
A mi cuerpo de ñudos
a mi memoria y alma de verdugos (Quevedo).
Jura de darme por Neptuno y Doris,
fue a mis gustos, gusto a mis amores. (Villegas)
A la sombra holgando
de un alto pino o robre,
o de alguna y robusta y verde encina,
el ganado contando
de su manada pobre
que en la frondosa selva se avecina. (Garcilaso).
Góngora también consuena sobre y pobre con robre:
Y también:
Muy bien se pudo culpare
por necio cualquier que fuere
que como piedra callare. (Góngora).
Y dime, ¿Qué galán ama
tan ajeno de interese
que abrasándole mi llama
la gloria de ver su dama
sólo por premio quisiese?
Yo soy ese. (Pedro de Padilla)
Finalmente, citaremos dos ejemplos, uno de Fray Luis de León, que es esta bellísima licencia:
Y el sol puro en el cielo, resplandía,
y otro de Boscán, inconcebible, defectuoso, que oscurece a cuanto hemos hasta aquí mencionado en materia de malas rimas.
Para mayor gravedad cométese esta falta en un soneto y se repite una y otra vez, como por gala.
En el soneto 42 consuenan pelea y pelea, junto con junto, lo que ya es mucho;
empero eso no es nada comparado con el soneto 43,
de que copio en seguida los cuartetos;
Puesto me ha amor al punto, do está el medio
de todo el bien que sobre el alma rueda;
no es fortuna quien manda ya esta rueda,
más alto está mi mal, o mi remedio.
Sólo es amor de cuanto amo al medio;
aquí queda el poder aunque no queda;
de aquí parte, aquí anda y aquí queda
la fuerza con que muero, o me remedio. (Boscán).
Ésta falta parecería única en la literatura castellana si después del soneto 43 no viniera el 44, así como no habría habido pie más deforme que el izquierdo de Quevedo si él no hubiera exhibido el derecho.
De éste no copiaremos los cuartetos, pero sí las rimas, que son:
Fuerza-canto-espanto-esfuerza
fuerza-encanto-espanto-esfuerza. (Boscán)
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando…
dijo también Fray Luis de León y desde que lo dijo no ha habido un defecto más bullangueado
que éste de partir un vocablo en busca de la consonancia,
así como otros procediendo en sentido contrario,
juntan dos vocablos en uno con el mismo objeto.
Mora hizo de con que consonante de ronque:
Narcótico eficaz y activo, cón que
abra la mano, caiga el libro y ronque.
y Bello, su contrario, por no ser menos de en que hizo de palenque.
No fue Fray Luis el único que apelara a este extraño recurso,
que otros ejemplos pueden citarse, como los siguientes:
Oídme vacas gordas
de monte de Samaria,
a do pacéis las yerbas regaladas
y las orejas sordas
volved ya voluntaria-
mente, del verde pasto descuidadas. (Malón de Chaide)
Y a cuenta la otra mitad
de la muy primera desca-
labradura que se ofrezca. (Calderón).
Y hoy bien podríamos decir nosotros:
Quien tenga el juicio cabal
no dirá ni en bufonada,
que fue constitucional-
mente la cosa fraguada. (E. de la Barra-1835-1900).
Más aún, no han faltado poemas satíricos y festivos que por agudeza y donaire hayan partido las palabras en dos, aunque no buscando consonancias. Así uno dijo:
…..Y tú, maldita
que en el verso no cabes y es preciso
decir interpre aparte de tativa. (Amat Benedicto).
Y Quevedo, burlándose de los culteranos, exclamaba:
El que quiera ser culto en un solo día
la geri aprenderá gonza siguiente.
Tres o más rimas seguidas, no son de buen efecto.
Sólo por ver a Macías
e por amor me partir
yo me quería morir,
con tanto que resurgir
pudiese dende a tres días. (Johan Rodríguez de Cámara)
Algunos las han empleado, pero la estrofa resulta pesada y pretenciosa.
Juan de la Encina así comienza una de sus letars amorosas y este es uno de los tri-rimos más aceptables:
No te tardes que me muero
Carcelero
No te tardes que me muero.
Apresura tu venida
porque no pierdas la vida,
que la fe no está perdida.
Carcelero, etc.
Sácame de esta cadena
que recibo muy gran pena,
pues tu tardar em condena
Carcelero. Etc.
Los monorrimos consonantes que rara vez se usan son pesados y de mal gusto. Lo s tiene Bello en su imitación de Los Duendes de Víctor Hugo; pero ni él con su maestría y buen gusto pudo salvar el escollo de la monotonía.
Campoamor en cambio, ha sabido repetir muchas veces los mismos finales agudos, pero, alternándolos y entretejiéndolos con aire y donosura, como lo hizo en El Beso y El Café:
Desde la ciega atracción,
beso que da el pedernal,
subiendo hasta la oración,
último beso mental,
es el beso la expansión
de esa chispa celestial
que inflamó la creación,
y que en un curso inmortal
va de crisol en crisol
su intensa llama a verter
en la atmósfera del Ser.
que de un beso encendió el sol.
El ejemplo es tentador y peligroso; mas, quien no tenga mano maestra, que no intente estos juegos de la rima.
Nadie las mueva
que no pueda con Orlando a prueba.
Algunas rimas internas, muy bellas:
Precioso rizo // de su blondo pelo,
dulce consuelo // de mi cruel dolor,
en cada una // de tus hebras de oro
guardo un tesoro // de infinito amor. (José A. Soffía)
La palabra que no tiene rima en su idioma, se llama palabra fénix. Precisamente fénix es una palabra que no tiene otra con la que rimar en castellano.
Muchas gracias por su atención;
edelabarra.
Se llama rima consonante (y también rima perfecta o total) a la reiteracion, en dos o más versos, de todos los sonidos de las palabras finales a partir de la vocal de la sílaba tónica.
Ni un paso de planetas, ni un tránsito de toros
batiéndose, volcándose por un desfiladero,
darán al universo ni acentos más sonoros
ni resplandor más fiero (Miguel Hernández, El hombre acecha)
En el sistema fonológico español, las grafías b y v; j, g + e, í; no representan fonemas distintos, por consiguiente consuenan:
iba – atractiva
dirige – dije
Este sistema de consonantes, ha ido cambiando en España a través de la historia de la lengua;
antes de fines del siglo XVI las restricciones para la rima consonante eran mayores que las que hoy ordenan el sistema en la poesía española
y así, no podían consonar Passa y casa; cabeça y belleza, baraja y baxa; suave y sabe (Menéndez Pidal, 1966: 115)
La rima consonante en que interviene alguna palabra cuya vocal tónica va precedida por i o por u formando diptongo se llama consonante imperfecta:
Pues muda vive, cantaré yo agora
con la voz que después decreta el cielo
lo que dice a la tarde y a la aurora,
tejido en tiernas plumas mortal velo.
Y vos, heroica y celestial señora,
por quien mi engaño equiparó su vuelo,
oíd el fin que le promete el hado,
pagando en inmortal ser desdichado Lope de Vega, La Filomena
La rima entre cielo, velo, vuelo es una rima consonante imperfecta. (J. Domínguez Caparrós, Métrica Castellana 2006: 114).
La rima consonante es rigurosa:
Árbol y mármol, caza y escasa, rayo y gallo no forman consonancia. Se denominan rimas simuladas porque difieren an alguna consonante, pero de sonido muy parecido). Hoy en día, estas rimas se aceptan por buenas, sobre todo en aquellos paises donde no difiere la pronunciación entre unas y otras.
No choca entre nosotros los americanos como en España, extender la excepción a la s, la c y la z, pues que en diversas circunstancias confundimos esas letras en la pronunciación.
Teresa y belleza
acercóse y veloce,
rosa y roza,
pueden pasar a nuestro oído como buenas consonancias.
Con igual razón los pueblos del Plata podrían aceptar la rima de rayo y caballo, Pompeyo y destello, ya que confunden la y y la ll, en un solo sonido.
Cuando la patria nació
una mañana de Mayo,
el gaucho sólo sabía
hacer la guerra a caballo. (Borges)
Tiénense por desuidadas y defectuosas las rimas de algunos poetas, que han hecho consonar patio con atrio,
fuente con veinte,
ñudo y verdugo,
nuevo y fuego,
Silvia y lidia,
Doris y amores,
Ávila y águila,
cabro y Pablo,
antiguo y enemigo,
frenético y dialéctico.
Estas rimas defectuosas ocurren con frecuencia entre los franceses.
Juan de Mena rima proverbios con soberbios y se lo han criticado indebidamente, porque la consonancia se cuenta desde la vocal acentuada.
Rodrigo Yáñez, en su Crónica de Alfonso XI, dos veces rima a Santiago con fidalgo;
fray Luis de León dice:
Ayer puso en sus ditas todas cobro
mas hoy ya torna al logro.
Ercilla en una octava, como consonante de rompa y trompa, usa interrompa,
y en busca de un consonante, Boscán dijo:
Que a la memoria ocorre;
Mientras que Francisco de Figueroa, estirando a rubíes, para consonarlo, escribía:
Ébano, nieve, púrpura y jazmines,
ámbar, perlas, rubines
Se permite rimar la b con la v, por lo parecidas que son estas dos letras.
…….dando pruebas
de ser todos Adanes, todas Evas (Vargas Ponce).
Fray Luis de León lo acortó y de rubí, sacó rubís, para hacer caber el plural en este verso, también de joyería:
De perlas y rubís era la entrada.
El poeta mexicano Flores no ha trepidado en utilizar el céfiro en busca de consonancia, cuando dice donosamente:
rumor de besos // y de suspiros
flota en las alas // de los cefiros (sin acento).
Campoamor dice elixír, y algún otro poeta hace consonar río con murmurío.
Ya había otro dicho, refiriéndose a San Lorenzo y su parrilla:
El fuego, ni los tormentos
no pudieron divertir
el ánimo y la constancia
de este glorioso martir
Como aquel otro que dijo, según lo cuenta Rengifo:
Estrella del oceano
cedro del monte Libano!
Arriaza, hizo rimar abismo con altísimo, pero es seguro que para que la rima fueras efectiva, él cometió la licencia de suprimir la i, poco sonante y diría altismo, consonante de abismo.
Así hay palabras que en la rima originaria han sido distintas de cómo se escriben en ediciones posteriores, produciendo hoy una disonancias que antes sin duda, no tuvieron. Hoy nos choca encontrar rimas como éstas:
inicuo y dedico, (Argensola),
egipcio y beneficio,
afecto y peto,
digno y divino:
pero si leemos inico, egicio, afeto, dino, salvo la liciencia en otro tiempo corriente, ya nada nos extraña.
Sin ocurrir a los antiguos poetas españoles, los americanos mismos nos proporcionan ejemplos de esta licencia, la cual no debe tomarse como defecto en las rimas:
Y tú, claro Bayamo peregrino,
ostenta ese blasón que te engrandece
y a este etiope de memoria dino
dále la libertad, pues la merece. (Silvestre de Balboa, cubano).
¿Quién es aquel que el paso lento mueve
sobre el collado que a Junín domina,
que el campo desde allí mide y el sitio
de combatir y de vencer desina? (Olmedo, ecuatoriano).
De tupidas montañas el ramaje
sacuden de contino
pájaros mil de espléndido plumaje,
y de armonioso trino. (J. Pardo Aliaga, peruano).
Estas licencias, son todas condenables y tienden a desaparecer, como así también el defecto de consonar una palabra consigo misma o con sus compuestos, pobreza que siemrpe desagrada, como en los casos siguientes:
Bebe dolor y llanto
por la mesma medida.
con que ya España fue de ti medida (Fray Luis de León)
La llaga que al principio no se cura,
requiere, al fin, más aspera la cura. (Ercilla).
Las mujeres son la parte
del mundo más principal,
do no se aparta ni parte
un valor tan especial. (Fernán Ludeña
Juna de la Cueva, en alguno de sus tercetos, hace consonar forma y conforma;
Fray Luis de León dice:
El va y en pos dichosas
le siguen las ovejas, do las pace
con inmortales rosas,
con flor que siempre nace
y cuanto más se goza más renace.
Y Gregorio Silvestre en una de sus canciones trae este defecto a la vista cuando dice:
Si tú confiesas la culpa,
bien mereces mi perdón,
pues está en tu confesión
mi venganza y mi disculpa.
Ejemplo de estos defectos y licencias, son los siguientes:
A mi cuerpo de ñudos
a mi memoria y alma de verdugos (Quevedo).
Jura de darme por Neptuno y Doris,
fue a mis gustos, gusto a mis amores. (Villegas)
A la sombra holgando
de un alto pino o robre,
o de alguna y robusta y verde encina,
el ganado contando
de su manada pobre
que en la frondosa selva se avecina. (Garcilaso).
Góngora también consuena sobre y pobre con robre:
Y también:
Muy bien se pudo culpare
por necio cualquier que fuere
que como piedra callare. (Góngora).
Y dime, ¿Qué galán ama
tan ajeno de interese
que abrasándole mi llama
la gloria de ver su dama
sólo por premio quisiese?
Yo soy ese. (Pedro de Padilla)
Finalmente, citaremos dos ejemplos, uno de Fray Luis de León, que es esta bellísima licencia:
Y el sol puro en el cielo, resplandía,
y otro de Boscán, inconcebible, defectuoso, que oscurece a cuanto hemos hasta aquí mencionado en materia de malas rimas.
Para mayor gravedad cométese esta falta en un soneto y se repite una y otra vez, como por gala.
En el soneto 42 consuenan pelea y pelea, junto con junto, lo que ya es mucho;
empero eso no es nada comparado con el soneto 43,
de que copio en seguida los cuartetos;
Puesto me ha amor al punto, do está el medio
de todo el bien que sobre el alma rueda;
no es fortuna quien manda ya esta rueda,
más alto está mi mal, o mi remedio.
Sólo es amor de cuanto amo al medio;
aquí queda el poder aunque no queda;
de aquí parte, aquí anda y aquí queda
la fuerza con que muero, o me remedio. (Boscán).
Ésta falta parecería única en la literatura castellana si después del soneto 43 no viniera el 44, así como no habría habido pie más deforme que el izquierdo de Quevedo si él no hubiera exhibido el derecho.
De éste no copiaremos los cuartetos, pero sí las rimas, que son:
Fuerza-canto-espanto-esfuerza
fuerza-encanto-espanto-esfuerza. (Boscán)
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando…
dijo también Fray Luis de León y desde que lo dijo no ha habido un defecto más bullangueado
que éste de partir un vocablo en busca de la consonancia,
así como otros procediendo en sentido contrario,
juntan dos vocablos en uno con el mismo objeto.
Mora hizo de con que consonante de ronque:
Narcótico eficaz y activo, cón que
abra la mano, caiga el libro y ronque.
y Bello, su contrario, por no ser menos de en que hizo de palenque.
No fue Fray Luis el único que apelara a este extraño recurso,
que otros ejemplos pueden citarse, como los siguientes:
Oídme vacas gordas
de monte de Samaria,
a do pacéis las yerbas regaladas
y las orejas sordas
volved ya voluntaria-
mente, del verde pasto descuidadas. (Malón de Chaide)
Y a cuenta la otra mitad
de la muy primera desca-
labradura que se ofrezca. (Calderón).
Y hoy bien podríamos decir nosotros:
Quien tenga el juicio cabal
no dirá ni en bufonada,
que fue constitucional-
mente la cosa fraguada. (E. de la Barra-1835-1900).
Más aún, no han faltado poemas satíricos y festivos que por agudeza y donaire hayan partido las palabras en dos, aunque no buscando consonancias. Así uno dijo:
…..Y tú, maldita
que en el verso no cabes y es preciso
decir interpre aparte de tativa. (Amat Benedicto).
Y Quevedo, burlándose de los culteranos, exclamaba:
El que quiera ser culto en un solo día
la geri aprenderá gonza siguiente.
Tres o más rimas seguidas, no son de buen efecto.
Sólo por ver a Macías
e por amor me partir
yo me quería morir,
con tanto que resurgir
pudiese dende a tres días. (Johan Rodríguez de Cámara)
Algunos las han empleado, pero la estrofa resulta pesada y pretenciosa.
Juan de la Encina así comienza una de sus letars amorosas y este es uno de los tri-rimos más aceptables:
No te tardes que me muero
Carcelero
No te tardes que me muero.
Apresura tu venida
porque no pierdas la vida,
que la fe no está perdida.
Carcelero, etc.
Sácame de esta cadena
que recibo muy gran pena,
pues tu tardar em condena
Carcelero. Etc.
Los monorrimos consonantes que rara vez se usan son pesados y de mal gusto. Lo s tiene Bello en su imitación de Los Duendes de Víctor Hugo; pero ni él con su maestría y buen gusto pudo salvar el escollo de la monotonía.
Campoamor en cambio, ha sabido repetir muchas veces los mismos finales agudos, pero, alternándolos y entretejiéndolos con aire y donosura, como lo hizo en El Beso y El Café:
Desde la ciega atracción,
beso que da el pedernal,
subiendo hasta la oración,
último beso mental,
es el beso la expansión
de esa chispa celestial
que inflamó la creación,
y que en un curso inmortal
va de crisol en crisol
su intensa llama a verter
en la atmósfera del Ser.
que de un beso encendió el sol.
El ejemplo es tentador y peligroso; mas, quien no tenga mano maestra, que no intente estos juegos de la rima.
Nadie las mueva
que no pueda con Orlando a prueba.
Algunas rimas internas, muy bellas:
Precioso rizo // de su blondo pelo,
dulce consuelo // de mi cruel dolor,
en cada una // de tus hebras de oro
guardo un tesoro // de infinito amor. (José A. Soffía)
La palabra que no tiene rima en su idioma, se llama palabra fénix. Precisamente fénix es una palabra que no tiene otra con la que rimar en castellano.
Muchas gracias por su atención;
edelabarra.
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