Por los caminos.

ANA MAR MORENO PEREZ

Poeta adicto al portal
Por los caminos.


Ligera por las calles caminaba
sonriendo a la caricia del viento,
¡su alma enamorada!,
su imagen en el pensamiento,
¡porque ella le idolatraba!…

El camino empedrado,
sus pasos no demoraba,
era el momento deseado
que al fin, ¡ya llegaba!…

Los cerros, las montañas,
nada de eso le cansaba,
iba rauda como el viento
que ni el ladrar de los perros
le ofuscaba…

Iba presurosa al encuentro
de sus brazos, de su amor,
que a su corazón trastornaba...
¡Por que de él estaba enamorada!

Era una tarde de verano
que sus sueños cobijaba,
era una bella tarde de verano,
¡cuando ella le esperaba!…

Y sucedió que esa tarde de verano,
para ella tanto tiempo esperada,
en que presurosa caminaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas…

Esa tarde de verano, él se marchaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas,
por esos caminos, ¡él la abandonaba!…

Y esa tarde que tanto soñaba,
se convirtió en infinito dolor,
¡que a su espíritu aniquilaba!…
Porque él con su amor…
…¡Sólo se solazaba!...


Ana María Moreno Pérez
( 28/12/2008)
 
Última edición:
Tristes historia, melódicos versos, y grandes verdades en tu poesía con el gran porcentaje de amores no correspondidos que hay. Un gusto leerte. Saludos desde Lima - Perú.
 
Hermosas letras para un trágico final, impactante sin duda y doloroso, sueños que aveces se convierten en desilusiones.
Un placer mi preciosa poeta recorrer tan hermosos versos.
Un abrazo y mis estrellas desde mi bella tierra.
 
sin duda letras, que describen lo vivido de un corazón, y la tristeza que ahora guarda en el... buen poema... me gusto mucho... saludos y un abrazo
 
He leido tu poema lleno de una lírica muy bien formada me gusta. Aprovecho para enviarte un saludo.
 
Una historia que de alguna forma creo que muchos hemos
vivido, con palabras más o palabras menos hemos tenido ese
sentimiento que retratas.
Un gusto poder leerte.
Abrazos nublados.
 
Hermosa historia con buen ritmo y final triste como suele ocurrir en la vida con muchos amores que se convierten en desencanto. Un placer pasar. Besos.
 
Por los caminos.


Ligera por las calles caminaba
sonriendo a la caricia del viento,
¡su alma enamorada!,
su imagen en el pensamiento,
¡porque ella le idolatraba!…

El camino empedrado,
sus pasos no demoraba,
era el momento deseado
que al fin, ¡ya llegaba!…

Los cerros, las montañas,
nada de eso le cansaba,
iba rauda como el viento
que ni el ladrar de los perros
le ofuscaba…

Iba presurosa al encuentro
de sus brazos, de su amor,
que a su corazón trastornaba...
¡Por que de él estaba enamorada!

Era una tarde de verano
que sus sueños cobijaba,
era una bella tarde de verano,
¡cuando ella le esperaba!…

Y sucedió que esa tarde de verano,
para ella tanto tiempo esperada,
en que presurosa caminaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas…

Esa tarde de verano, él se marchaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas,
por esos caminos, ¡él la abandonaba!…

Y esa tarde que tanto soñaba,
se convirtió en infinito dolor,
¡que a su espíritu aniquilaba!…
Porque él con su amor…
…¡Sólo se solazaba!...

Uno queda anclado en el impactante final, Historias recorridas entre la triste verdad del manjar de tu poesia, alli amores entregados y no correspondidos, amables, rcordables. besos, excelente poema para disfrutar. besos de luzyabsenta​
 
Por los caminos.


Ligera por las calles caminaba
sonriendo a la caricia del viento,
¡su alma enamorada!,
su imagen en el pensamiento,
¡porque ella le idolatraba!…

El camino empedrado,
sus pasos no demoraba,
era el momento deseado
que al fin, ¡ya llegaba!…

Los cerros, las montañas,
nada de eso le cansaba,
iba rauda como el viento
que ni el ladrar de los perros
le ofuscaba…

Iba presurosa al encuentro
de sus brazos, de su amor,
que a su corazón trastornaba...
¡Por que de él estaba enamorada!

Era una tarde de verano
que sus sueños cobijaba,
era una bella tarde de verano,
¡cuando ella le esperaba!…

Y sucedió que esa tarde de verano,
para ella tanto tiempo esperada,
en que presurosa caminaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas…

Esa tarde de verano, él se marchaba
por el camino empedrado,
por los cerros y las montañas,
por esos caminos, ¡él la abandonaba!…

Y esa tarde que tanto soñaba,
se convirtió en infinito dolor,
¡que a su espíritu aniquilaba!…
Porque él con su amor…
…¡Sólo se solazaba!...

Uno queda anclado en el impactante final, Historias recorridas entre la triste verdad del manjar de tu poesia, alli amores entregados y no correspondidos, amables, rcordables. besos, excelente poema para disfrutar. besos de luzyabsenta​
 

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