W.A.Mozart
Poeta recién llegado
Mariposa...
A veces, mientras duermes, te me antojas mariposa
A veces, mientras duermes, te me antojas mariposa
y me parece que en sueños hubieras volado,
te veo tan dormida, tan distante y silenciosa
como si, de un beso, tus labios hubieran callado.
Cuando duermes, adoro el suspiro de tu boca,
me recuerdan a un verso, tan elegante y sencillo,
es como un canto, el suave arrullo que evoca
un centenar de llamas que fulguran en su brillo.
Me recuerdas a una mariposa, dulce y delicada,
o quizás, si me lo permites, a un centenar de ellas,
a veces te siento tan cerca, tan enamorada
y otras tan lejos como el guiño de las estrellas.
A veces, mientras duermes en un sueño placentero,
te veo como a las flores, tan tibias y marmóreas,
y te siento tan arropada por el suspiro austero
que pareces una mariposa de alas incorpóreas.
Cuando duermes, y yo te miro desde mi balcón,
te asemejas a una mariposa en su vuelo
pues, aunque quieta, lejos se escapa tu corazón
a soñar las flores que recoges del suelo.
Y yo me alegro, me alegro de verte tan dormida
para luego ver tus ojos abrirse al instante,
me recuerdan a una flor que se abre a la vida
¡qué imagen tan hermosa, sencilla y hechizante!
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