mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu boca, alivio de mis tempestades
fue el páramo sedoso del silencio.
Hallé en tus labios,
el trémulo latir de un desencuentro
vibrando al compas del alma en vuelo.
Tus manos desnudaron los ocasos
dejando en mi piel, solo pétalos de rosas.
Encontraste, en la penumbra
la fuente del amor mas puro
y tu boca, adormecida de besos
convirtió la luz, en un eterno susurro.
fue el páramo sedoso del silencio.
Hallé en tus labios,
el trémulo latir de un desencuentro
vibrando al compas del alma en vuelo.
Tus manos desnudaron los ocasos
dejando en mi piel, solo pétalos de rosas.
Encontraste, en la penumbra
la fuente del amor mas puro
y tu boca, adormecida de besos
convirtió la luz, en un eterno susurro.