***En aquél rincón del río***
En aquel rincón de río
escondidos de la parentela,
se entregaban dulces besos
un novicio y una damisela.
Un refugio se inventaron
para perder la conciencia plena,
un lugar donde el miedo no existiera;
un lugar donde su alma estuviera llena.
¡ Novicio ! Grandes temores,
recorrían su cuerpo joven,
al sostenerla en sus brazos,
al no saber como besarla... ¡ Pobre !
¡ Damisela ! Grandes temblores,
le provocaba aquel novicio sobre las flores,
cuando torpe rozaba su cuerpo,
cuando dulce le declaraba sus amores.
¿Cómplices? El murmullo del río, la arena,
los árboles y los focos que estaban prendidos.
¿Cómplices? Las flores, los pájaros curiosos
y también aquella lluvia con que fueron sorprendidos.
Como siempre, raudo y veloz
siguió el tiempo su camino,
gente fue y gente vino,
fueron marionetas del destino.
Pero hoy volvieron a encontrarse
mujer y hombre ya convertidos;
y recordaron aquél, su escondite,
donde dejaron sus amores vertidos.
Ahora no les importa para nada el tiempo.
¡ La verdad que este es un amor bravío !
Y hoy han vuelto a caminar
¡ por aquél rincón del río !
Charles Valverde