Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Manta azul, leve tela, cielo de abrigos,
… ¡qué lejos quedas de mi poesía!,
ni con palabras sé llegarte.
Agonizas cada tarde
y cada tarde mueres.
Manto negro,
te pondré en mi embero,
de luto, por tu muerte.
Se harán luceros;
nívea nieve ingrávida,
de blanco, por la mía;
de tu muerte.
Inefables
Artesanos Celestes.
La joven juventud
juega a llorarte.
La juventud más vieja,
de amarte, oscuro, llora.
Yo. Ni con palabras sé llegarte.
Manta azul, leve tela, cielo de abrigos,
… ¡qué lejos quedas de mi poesía!
Ya duerme quien te trabaja,
será que va despierto el día.
… ¡qué lejos quedas de mi poesía!,
ni con palabras sé llegarte.
Agonizas cada tarde
y cada tarde mueres.
Manto negro,
te pondré en mi embero,
de luto, por tu muerte.
Se harán luceros;
nívea nieve ingrávida,
de blanco, por la mía;
de tu muerte.
Inefables
Artesanos Celestes.
La joven juventud
juega a llorarte.
La juventud más vieja,
de amarte, oscuro, llora.
Yo. Ni con palabras sé llegarte.
Manta azul, leve tela, cielo de abrigos,
… ¡qué lejos quedas de mi poesía!
Ya duerme quien te trabaja,
será que va despierto el día.
Última edición por un moderador: