Podría pensarse
que la ausencia es un conjunto de adioses polvosos
de lutos vueltos dunas de silencio
y sábanas tendidas en vísperas de un tiempo atemporal.
Que la luna es un vacío en medio de la noche
corpórea y embustera un tanto irreverente
espejo que se ríe de los llantos insomnes
con su blanca escarola de insensibilidad.
Que las caricias tenues encierran la ternura
de una metamorfosis de entrega corporal,
más no se sabe cuántas mentiras han vendido
y cómo se hacen frías
y mueren en la tundra
del no poder amar.
Podría pensarse
que dos pasos distantes se separan
cuando nos ciñe en extremos la distancia
que no existe en los sueños
donde se tocan a un tiempo nuestras palmas.
luna fría
que la ausencia es un conjunto de adioses polvosos
de lutos vueltos dunas de silencio
y sábanas tendidas en vísperas de un tiempo atemporal.
Que la luna es un vacío en medio de la noche
corpórea y embustera un tanto irreverente
espejo que se ríe de los llantos insomnes
con su blanca escarola de insensibilidad.
Que las caricias tenues encierran la ternura
de una metamorfosis de entrega corporal,
más no se sabe cuántas mentiras han vendido
y cómo se hacen frías
y mueren en la tundra
del no poder amar.
Podría pensarse
que dos pasos distantes se separan
cuando nos ciñe en extremos la distancia
que no existe en los sueños
donde se tocan a un tiempo nuestras palmas.
luna fría