rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Que presumido y delirante he sido
imaginando que me recordarías,
anhelando aquellas cofradías
en que volamos ignorando el sentido
decapitando, con silencio, tanta furia,
océanos de rumores y ciénagas de odio;
Asistentes, radiantes, al bulládo velorio
de la impronta mansedumbre de la duda.
Que ridículo, torpe y presumido,
tratar de sopesar cada escueto pigmento
de tu virgen delicadeza, solo con un juramento,
idealizando lo eterno con mis pobres sentidos
incluyendo tu nombre, con intima caligrafía,
en el registro de mi alma, entre la maleza,
procurando enaltecerla para tu etérea belleza
ignorando los consejos, truncados en profecías.
…y solo coseché un diluvio de quebrantos,
una amalgama grotesca que jamás aludió forma alguna:
y si antes reímos extasiados bajo la imagen de la luna,
hoy me encuentro solo, ahogándome en el llanto.
¡Que ridículo y presumido,
creer que me amabas,
cuando solo jugabas
y yo era algo divertido;
Solo un fútil pasatiempo,
de esos sofisticados,
que al aburrir, son desechados
en el olvido truculento!
que presumido, mi amor, realmente,
denominarme el señor de tu elegancia,
magnética y salvaje, como un león de Zambia,
y que solo me prestabas sutilmente.
…Quizás sea solo una ecuación
entre mi deseo de tocar la divinidad,
merced tus ojos, reticentes a la maldad,
y la balbuceante y escuálida razón.
…Quizás no quede lugar para arrepentirse,
ni calvario que enmiende mi sufrimiento;
Y si debo asumir en silencio este predicamento
lo hare: Pero mi corazón no quiere arrepentirse…
imaginando que me recordarías,
anhelando aquellas cofradías
en que volamos ignorando el sentido
decapitando, con silencio, tanta furia,
océanos de rumores y ciénagas de odio;
Asistentes, radiantes, al bulládo velorio
de la impronta mansedumbre de la duda.
Que ridículo, torpe y presumido,
tratar de sopesar cada escueto pigmento
de tu virgen delicadeza, solo con un juramento,
idealizando lo eterno con mis pobres sentidos
incluyendo tu nombre, con intima caligrafía,
en el registro de mi alma, entre la maleza,
procurando enaltecerla para tu etérea belleza
ignorando los consejos, truncados en profecías.
…y solo coseché un diluvio de quebrantos,
una amalgama grotesca que jamás aludió forma alguna:
y si antes reímos extasiados bajo la imagen de la luna,
hoy me encuentro solo, ahogándome en el llanto.
¡Que ridículo y presumido,
creer que me amabas,
cuando solo jugabas
y yo era algo divertido;
Solo un fútil pasatiempo,
de esos sofisticados,
que al aburrir, son desechados
en el olvido truculento!
que presumido, mi amor, realmente,
denominarme el señor de tu elegancia,
magnética y salvaje, como un león de Zambia,
y que solo me prestabas sutilmente.
…Quizás sea solo una ecuación
entre mi deseo de tocar la divinidad,
merced tus ojos, reticentes a la maldad,
y la balbuceante y escuálida razón.
…Quizás no quede lugar para arrepentirse,
ni calvario que enmiende mi sufrimiento;
Y si debo asumir en silencio este predicamento
lo hare: Pero mi corazón no quiere arrepentirse…