cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si con tus besos pudiese apagar
mi fuego,
si pudiesen tus besos
calmar esta angustia que siento,
esta pena marchita
que me quema por dentro,
y estas ansias de decir,
de gritar,
de llorar, y no poder,
solo sentir que me muero.
Solo seguir una rutina frívola,
una demencia que no termina
y este amor maligno
que sin piedad me domina.
Si son tus besos la llave
que yo tanto espero,
de una vida inútil
en donde el amor es ciego.
Si el beber de tu boca
me hace olvidar tantas penas
que vuelven mi alma loca,
y es con tus caricias
que embeleso,
a tus brazos vida mía
yo pertenezco.
Y de esta vida absurda,
morir quisiera,
no sin antes... me des un último
beso.
mi fuego,
si pudiesen tus besos
calmar esta angustia que siento,
esta pena marchita
que me quema por dentro,
y estas ansias de decir,
de gritar,
de llorar, y no poder,
solo sentir que me muero.
Solo seguir una rutina frívola,
una demencia que no termina
y este amor maligno
que sin piedad me domina.
Si son tus besos la llave
que yo tanto espero,
de una vida inútil
en donde el amor es ciego.
Si el beber de tu boca
me hace olvidar tantas penas
que vuelven mi alma loca,
y es con tus caricias
que embeleso,
a tus brazos vida mía
yo pertenezco.
Y de esta vida absurda,
morir quisiera,
no sin antes... me des un último
beso.