Megara900
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no pediré a los árboles
que me guarden tu nombre.
Y esta voz
que sembró tu beso
y encendió el milagro
no vendrá más
con tus musgos azules
a descifrar la esperanza.
Ah, mariposa de la niebla...
¡Cuánto olvido acumulado
en nuestros corazones!
¡Y cuántos ángeles dejamos
en cada oración de tristeza!