Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muerden el silencio
estos labios descalzos de tu cielo
y hay noches que revientan de tristeza
mientras la luna besa a la muda alondra.
Pero la espera blanca late
como late el vuelo de las libélulas,
como laten las gotas de lluvia
sobre mis cálidas mejillas.
Estos días sin voces
queman la anatomía de un sol huérfano.
Yo sigo buscando la orilla de tus labios
para no extraviarme de tu carne.
::, eso es para soñadores, y ya no estoy en ese grupo.