Nunca más.

Mary C. López

Una mujer de líneas y procesos.
almohada.jpg



Nunca más volverán mis labios a besar tus miedos,
ni resbalaré en tu cuerpo como agua tibia;
secaré la fuente que por tus vergeles se inundó un día,
nada delatará tu estancia en mi piel, en mi vida.


Se vació de mi vena el sentimiento que nos unía,
quedó en mi boca este amargo sabor a cobardía;
te quedas ahí vagabundo, fingiendo una existencia…
arropado en trapos de miedos e inseguridades;
ya no espero nada, ya emigró tu recuerdo de mí.


Hoy pondré mieles nuevas sobre mí,
ungiré mis brazos, mis manos, mis piernas;
en espera de un gusto mejor que me pruebe;
¡Silencio! no culpes, no llores, no grites
sólo soy consecuencia, sólo soy resultado
de esa inapetencia y esa indiferencia
que día con día, tú me has demostrado.


Abraza las almohadas y besa los cojines
cuando tengas ganas en las noches grises;
hazle el amor a la soledad de tu cama,
olvídate de mí, olvídate que un día te quise.
No volverás a tocar mi tez cálida y dorada,
ni se sostendrán mis velas nunca más en tu mástil,
se acabó el amor, se acabó el deseo y la pasión.
Hoy quiero sentirme nuevamente viva y feliz.


Mary C. López.
 
Última edición:
Mary C. López;2641009 dijo:
almohada.jpg



Nunca más volverán mis labios a besar tus miedos,
ni resbalaré en tu cuerpo como agua tibia;
secaré la fuente que por tu vergeles se inundo un día,
nada delatará tu estancia en mi piel, en mi vida.


Se vació de mi vena el sentimiento que nos unía,
quedó en mi boca este amargo sabor a cobardía;
te quedas ahí vagabundo, fingiendo una existencia…
arropado en trapos de miedos e inseguridades;
ya no espero nada, ya emigró tu recuerdo de mi.


Hoy pondré mieles nuevas sobre mí,
ungiré mis brazos, mis manos, mis piernas;
en espera de un gusto mejor que me pruebe;
¡Silencio! no culpes, no llores, no grites
sólo soy consecuencia, sólo soy resultado
de esa inapetencia y esa indiferencia
que día con día, tú me has demostrado.


Abraza las almohadas y besa los cojines
cuando tengas ganas en las noches grises;
hazle el amor a la soledad de tu cama,
olvídate de mi, olvídate que un día te quise.
No volverás a tocar mi tez cálida y dorada,
ni se sostendrán mis velas nunca más en tu mástil,
se acabó el amor, se acabó el deseo y la pasión.
Hoy quiero sentirme nuevamente viva y feliz.


Mary C. López.



Dolor y resentimiento hecho con bellas imagenes. Un gusto leerte.
 
Mary C. López;2641009 dijo:
Nunca más volverán mis labios a besar tus miedos,
ni resbalaré en tu cuerpo como agua tibia;
secaré la fuente que por tus vergeles se inundó un día,
nada delatará tu estancia en mi piel, en mi vida.


Se vació de mi vena el sentimiento que nos unía,
quedó en mi boca este amargo sabor a cobardía;
te quedas ahí vagabundo, fingiendo una existencia…
arropado en trapos de miedos e inseguridades;
ya no espero nada, ya emigró tu recuerdo de mí.


Hoy pondré mieles nuevas sobre mí,
ungiré mis brazos, mis manos, mis piernas;
en espera de un gusto mejor que me pruebe;
¡Silencio! no culpes, no llores, no grites
sólo soy consecuencia, sólo soy resultado
de esa inapetencia y esa indiferencia
que día con día, tú me has demostrado.


Abraza las almohadas y besa los cojines
cuando tengas ganas en las noches grises;
hazle el amor a la soledad de tu cama,
olvídate de mí, olvídate que un día te quise.
No volverás a tocar mi tez cálida y dorada,
ni se sostendrán mis velas nunca más en tu mástil,
se acabó el amor, se acabó el deseo y la pasión.
Hoy quiero sentirme nuevamente viva y feliz.


Mary C. López.




Wow, amiga, tremenda fuerza, eso es lo que debemos hacer cuando se apaga un sentimiento, arrancarlo de un tajo, para que el terreno quede limpiecito y volver a sembrarlo.
Te marqué un par de detalles, para que tu hermosa obra no pierda su brillo.
Hermoso e impetuoso!!
Besos,
Chiqui.-
 
Mary C. López;2641009 dijo:
almohada.jpg



Nunca más volverán mis labios a besar tus miedos,
ni resbalaré en tu cuerpo como agua tibia;
secaré la fuente que por tus vergeles se inundó un día,
nada delatará tu estancia en mi piel, en mi vida.


Se vació de mi vena el sentimiento que nos unía,
quedó en mi boca este amargo sabor a cobardía;
te quedas ahí vagabundo, fingiendo una existencia…
arropado en trapos de miedos e inseguridades;
ya no espero nada, ya emigró tu recuerdo de mí.


Hoy pondré mieles nuevas sobre mí,
ungiré mis brazos, mis manos, mis piernas;
en espera de un gusto mejor que me pruebe;
¡Silencio! no culpes, no llores, no grites
sólo soy consecuencia, sólo soy resultado
de esa inapetencia y esa indiferencia
que día con día, tú me has demostrado.


Abraza las almohadas y besa los cojines
cuando tengas ganas en las noches grises;
hazle el amor a la soledad de tu cama,
olvídate de mí, olvídate que un día te quise.
No volverás a tocar mi tez cálida y dorada,
ni se sostendrán mis velas nunca más en tu mástil,
se acabó el amor, se acabó el deseo y la pasión.
Hoy quiero sentirme nuevamente viva y feliz.


Mary C. López.

Un placer leerte, amiga
un beso
Rosario
 
Hermosos y apesadumbrados versos. Cargados de suaves metáforas muy bien conseguidas. Ordenada, limpia y correcta sintaxis...Excelente.
Ha sido un placer su lectura.
Xosé.
 
Letras fuertes y muy bien logradas. Contrasta la "madurez" de tu poema con la "casi adolescente" imagen de tu avatar y firma.

Estrellas a tu obra.

Abrazos!!
 
muy sentidas letras las que nos traes llenas de imagenes y sentimientos profundos , me gusto y te envio estrellas .
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba