Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Estatal
Nos quedamos siempre a las puertas,
todos llegamos al mismo sitio,
sólo hace falta la llave,
sólo hace falta que muertas,
no halle un nuevo solsticio,
y quede toda su nave
quemada sin beneficio.
He madurado y puedo perdonar,
soy el amo del indulto,
he matado por matar,
ahora mato del tumulto,
sin ser ocaso individual
por el acoso del pueblo inculto.
Es una muerte sin igual,
es el morir de lo estatal
que en lo sufrir tumor es bulto,
y en lo mentir proporcional
al interés sutil y oculto.
Qué me queda si estoy muerto,
qué más da que viva vivo,
qué tendrá ese otro huerto,
qué sabrá de lo que esquivo.
Si me omiten en la puerta,
ya me doy por omitido,
pues la puerta nadie abierto,
y lo que haya más allá,
lo sabré si estoy despierto...
El saber es tuyo y mío.