Gabriel
Poeta fiel al portal
Por las playas de tu aliento
me detuve en esa boca,
que no habla, pero dice,
o murmura por las sombras,
hay lenguaje en su silueta
o pretextos en sus muecas,
y se convierte en docente
cuando me enseña a quererte,
de repente ya en mi ocaso
me vestiste peregrino,
para engendrar los abrazos
que olvidara aquel destino,
por eso bajo tú amparo
aprendí hablar en plural,
alejándome de adverbios
y de historias sin final,
somos un par en el lecho
que dormito la soledad,
porque dos manos aferradas
pueden más que la verdad.
me detuve en esa boca,
que no habla, pero dice,
o murmura por las sombras,
hay lenguaje en su silueta
o pretextos en sus muecas,
y se convierte en docente
cuando me enseña a quererte,
de repente ya en mi ocaso
me vestiste peregrino,
para engendrar los abrazos
que olvidara aquel destino,
por eso bajo tú amparo
aprendí hablar en plural,
alejándome de adverbios
y de historias sin final,
somos un par en el lecho
que dormito la soledad,
porque dos manos aferradas
pueden más que la verdad.