Que puedo yo saber del amor, si me he perdido tantas veces en su ardor, Si lo he descubierto en la armonía de una canción.
Esta en todas partes y no lo está, es etéreo como Dios, no te esposa ni te libera, te da vida y te asesina.
Que puedo yo saber del amor, si me coquetea en cada silueta fina de mujer, en la sonrisa de un niño, en la brisa que susurra entre los árboles, en el silencio que me aborda cuando no estoy con voz.
Es menos denso que el humo del cigarrillo que se esparce por el mundo recorriendo tu recuerdo, es más complejo que el cóncavo y convexo o la naturaleza del olvido
Por ello prefiero pensar que no existes, aunque te esparzas en toda mi sangre y te alojes en cada espacio de mi.
Esta en todas partes y no lo está, es etéreo como Dios, no te esposa ni te libera, te da vida y te asesina.
Que puedo yo saber del amor, si me coquetea en cada silueta fina de mujer, en la sonrisa de un niño, en la brisa que susurra entre los árboles, en el silencio que me aborda cuando no estoy con voz.
Es menos denso que el humo del cigarrillo que se esparce por el mundo recorriendo tu recuerdo, es más complejo que el cóncavo y convexo o la naturaleza del olvido
Por ello prefiero pensar que no existes, aunque te esparzas en toda mi sangre y te alojes en cada espacio de mi.