aniju97
Poeta recién llegado
Tanto dolor, tanta pena,
tanto vacío en el alma,
tantas ilusiones muertas,
tanto hastío y tantas lágrimas
Sólo pueden explicarse
por tanta dicha pasada,
por tanta gloria vivida,
por tantas noches soñadas
en que tu cuerpo y mi cuerpo
al paraíso llegaban,
y florecían en besos
primaveras en el alma...
Tan sublime fue la aurora,
que la noche hoy es más larga;
La tiniebla es más oscura
por tanto que el sol brillaba;
Floreció la primavera
tan hermosa y perfumada,
que hoy el invierno es más frío;
todo, su hielo traspasa.
Pero mi amor no se ha muerto
te busca cada mañana,
te sueña todas las noches,
te espera sin esperanza;
Con las heridas abiertas,
con el enojo que estalla,
con el llanto que lo ahoga,
y con la fe destrozada
Pero, con el mismo fuego
y la furia apasionada,
de aquella tarde de junio
cuando escuché las palabras,
con que tus labios lo ataron
para siempre a tu mirada
Con la locura de siempre,
que me arde en las entrañas,
que me hierve en las arterias
y en el corazón me estalla.
Con las ilusiones muertas,
pero la pasión intacta
Y aunque no exista el futuro,
Y aunque ahora sangre el alma,
Cada segundo a tu lado
fue un universo de Gracia,
que Dios derramó en mi vida
para en tu amor perfumarla.
¡Seguro vale la pena!
¡Tanto dolor, por gloria tanta!
tanto vacío en el alma,
tantas ilusiones muertas,
tanto hastío y tantas lágrimas
Sólo pueden explicarse
por tanta dicha pasada,
por tanta gloria vivida,
por tantas noches soñadas
en que tu cuerpo y mi cuerpo
al paraíso llegaban,
y florecían en besos
primaveras en el alma...
Tan sublime fue la aurora,
que la noche hoy es más larga;
La tiniebla es más oscura
por tanto que el sol brillaba;
Floreció la primavera
tan hermosa y perfumada,
que hoy el invierno es más frío;
todo, su hielo traspasa.
Pero mi amor no se ha muerto
te busca cada mañana,
te sueña todas las noches,
te espera sin esperanza;
Con las heridas abiertas,
con el enojo que estalla,
con el llanto que lo ahoga,
y con la fe destrozada
Pero, con el mismo fuego
y la furia apasionada,
de aquella tarde de junio
cuando escuché las palabras,
con que tus labios lo ataron
para siempre a tu mirada
Con la locura de siempre,
que me arde en las entrañas,
que me hierve en las arterias
y en el corazón me estalla.
Con las ilusiones muertas,
pero la pasión intacta
Y aunque no exista el futuro,
Y aunque ahora sangre el alma,
Cada segundo a tu lado
fue un universo de Gracia,
que Dios derramó en mi vida
para en tu amor perfumarla.
¡Seguro vale la pena!
¡Tanto dolor, por gloria tanta!