Dian Elis
Poeta asiduo al portal
La muerte del orgullo,
no es tan fuerte.
Cierra todas las puertas Jihan,
debemos estar solos,
y debo ver sólo tus ojos,
y así podré ver que son los más hermosos.
Déjame oler tu aroma,
déjame hablarte de la suavidad de tus manos,
de ése pequeño corazón que se asoma,
que siente tantos sentimientos raros.
Acércate a mí, Anger, deja que te abrace,
regresa, ya no dejaré que te alejes.
Sí,
estás lejos, JHN, de mí...
Río, río de mí,
logras dolerme, me dueles,
Pienso que un sueño así no volverá más
Tu voz es una música dulce que suena para mí
O por lo menos, sonó alguna vez por mí,
te amé, pero tal ves te amo.
JHN.
no es tan fuerte.
Cierra todas las puertas Jihan,
debemos estar solos,
y debo ver sólo tus ojos,
y así podré ver que son los más hermosos.
Déjame oler tu aroma,
déjame hablarte de la suavidad de tus manos,
de ése pequeño corazón que se asoma,
que siente tantos sentimientos raros.
Acércate a mí, Anger, deja que te abrace,
regresa, ya no dejaré que te alejes.
Sí,
estás lejos, JHN, de mí...
Río, río de mí,
logras dolerme, me dueles,
Pienso que un sueño así no volverá más
Tu voz es una música dulce que suena para mí
O por lo menos, sonó alguna vez por mí,
te amé, pero tal ves te amo.
JHN.