Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
Vengo yo de la noche,
y de la tarde,
con las luces encendidas
de la mañana.
No me preguntes nada,
y, si me miras,
entenderás que mi vida
no tiene más que el sentido
de dar lo que algunos tiran,
por malo o viejo,
pero que en el sentir mío
se regala.
Y aunque el recuerdo marchite,
como las rosas
yo, quizá, te lo quite.
Porque esas cosas
son el aire, el desquite,
donde las mariposas
juegan al escondite,
y al venir, como yo, de la noche,
sus alas posan.
De día vuelan, en libre albedrío,
y cansan sus almas
como el espectro mío.
Pero al llegar las sombras
de la oscura negra manta
callan su paseo peregrino.
Y no se oyen voces,
ni la del grillo canta.
Porque yo vengo de la noche
y nazco cada mañana.
* * *
Estrella,4 Sept.2007
y de la tarde,
con las luces encendidas
de la mañana.
No me preguntes nada,
y, si me miras,
entenderás que mi vida
no tiene más que el sentido
de dar lo que algunos tiran,
por malo o viejo,
pero que en el sentir mío
se regala.
Y aunque el recuerdo marchite,
como las rosas
yo, quizá, te lo quite.
Porque esas cosas
son el aire, el desquite,
donde las mariposas
juegan al escondite,
y al venir, como yo, de la noche,
sus alas posan.
De día vuelan, en libre albedrío,
y cansan sus almas
como el espectro mío.
Pero al llegar las sombras
de la oscura negra manta
callan su paseo peregrino.
Y no se oyen voces,
ni la del grillo canta.
Porque yo vengo de la noche
y nazco cada mañana.
* * *
Estrella,4 Sept.2007
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