¿Me escuchas?
¿Tienes mi dirección en tu agenda?
La misma que permanece...
La misma desde tu ausencia.
Nada ha cambiado
ni el cielo, ni el mobiliario
¿Sabes? Niña argentina
las palomas también se fueron
tras tu estela
por otros cielos.
La mesa sostiene aún tus flores
las mismas que tus manos sembraron,
prendieron y colocaron.
Los cuadernos se han acumulado
en la repisa donde leías
junto a la chimenea
y nuestra alfombra
donde hicimos de las letras, candela.
Todo permanece
y mi vida, tu sabes,
aún te pertenece.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd
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