Jeison
Poeta fiel al portal
Invierno:
En su morada, la tristeza, da a luz al invierno.
Y deja escapar su aroma por las oscuras
partículas que no conocen su apodo.
Todo el universo viste la música ancestral,
ningún cuerpo deja su luto en manos
de las gotas celestes que irradian el frío.
Verano:
Todos los árboles se han vestido de gris,
todos parecen tener el color del verano en sus ojos.
¡Qué secas están las hojas, y qué lejos
ha llegado mi suspiro de flauta en las colinas!
Venid, pájaros del valle...
venid, y llevadme con ustedes.
Otoño:
Siempre te he imaginado gordo, siempre
he creído que eres ese cinturón con el cual
se sujeta la tarde, la noche, el día.
Siempre yendo y viniendo, miradas ocultas
por tu melancolía de faro crepuscular.
Tal vez, sólo seas un espejismo de pieles renovadas.
Primavera:
Desde las más altas cascadas yace
inocente una mujer con túnicas de oro.
Yo no sé de dónde ni cómo adquirió
esos labios de jazmín, ese cabello de serenata nupcial.
Yo no sé de dónde vino tanta belleza, pero
estoy seguro, su arcoíris arderá para siempre.
En su morada, la tristeza, da a luz al invierno.
Y deja escapar su aroma por las oscuras
partículas que no conocen su apodo.
Todo el universo viste la música ancestral,
ningún cuerpo deja su luto en manos
de las gotas celestes que irradian el frío.
Verano:
Todos los árboles se han vestido de gris,
todos parecen tener el color del verano en sus ojos.
¡Qué secas están las hojas, y qué lejos
ha llegado mi suspiro de flauta en las colinas!
Venid, pájaros del valle...
venid, y llevadme con ustedes.
Otoño:
Siempre te he imaginado gordo, siempre
he creído que eres ese cinturón con el cual
se sujeta la tarde, la noche, el día.
Siempre yendo y viniendo, miradas ocultas
por tu melancolía de faro crepuscular.
Tal vez, sólo seas un espejismo de pieles renovadas.
Primavera:
Desde las más altas cascadas yace
inocente una mujer con túnicas de oro.
Yo no sé de dónde ni cómo adquirió
esos labios de jazmín, ese cabello de serenata nupcial.
Yo no sé de dónde vino tanta belleza, pero
estoy seguro, su arcoíris arderá para siempre.
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