• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

El odio primigenio y natural

En realidad no le tengo ningún tipo de aprecio a la poesía
De hecho, permítanme preguntar
¿esto es poesía?
Si ahora, por ejemplo, hago versos largos tontos estúpidos sin sentido ni responsabilidad
¿es poesía?
Si en cambio
Hago versos
Cortos
Directos
Como puñetazos
Al centro del estómago
Como cortes
Que no sangran
Porque no saben
¿es poesía?
Ya, ya, entiendo, supongo que
Las razones son más subliminales, más razonables
Al fin y al cabo estamos hablando de cambiar el mundo
Con nuestras bellas y enrevesadas metáforas
Todo da vueltas sobre todo y si juntas un concepto con su radicalmente opuesto
¡c`est voilá! ¡Sourrealisme!
¡Magnifique! ¡Magnifique!
O estúpido, según se mire

No quiero hacerme el rebelde, no, para qué
Para eso tendría que tener alguna fuerza
Y de eso no me sobra, precisamente
Más bien me falta de todo, excepto cobardía
La vida no es lo mío
Ni tampoco ninguno de los trabajos nobles, hablando generalmente
Así que me dedico a odiar
Por sistema
Como un buen creyente
No tengo nada especial en contra de nadie
Simplemente el odio es mi religión
Empezando por mi autodestrucción primaria
Que es un concepto curioso, pero esencial en mi vida
Me odio, como odio a todos, y como odio a todos me odio, y al odiar, destruyo
Ontogeneticamente, claro
Y como destruyo (ontogeneticamente) me destruyo, y al destruirme soy menos
Y al ser menos, la realidad (lo que existe… hermosa palabra, me gustaría casarme con ella)
Carece de importancia para mí, empezando conmigo mismo, pero yo mismo soy algo distinto de la realidad así que no me odio de forma esencial, se podría decir, si no siguiendo un carácter secundario de segundo orden, al que podríamos llamar odio menor distinto pero igual al odio mayor, que es el que reservo para ustedes, porque para ustedes siempre reservo lo mejor. Les odio como un padre, les odio como un hijo, les odio como un hermano, les odio como un dios, les odio como una madre y como un perro. Les odio, todo lo que se puede odiar, porque es un odio puro, sin razones que lo manchen. Es un odio que impregna desde la mañana hasta la noche, desde la noche hasta el día, y del nacimiento hasta la nada. Es así y por eso es tan grandioso. Y podrían preguntarme ¿es que no amas nada? Sï, claro que amo, amo de la única manera que un ser odioso y odiante puede amar, con toda la fuerza que da la concentración existente en la contradicción. Amo, por contradicción a todo lo que destruye amo el fuego amo el fusil amo el cuchillo amo la guerra amo la destrucción amo todo lo que odia y todo lo que provoca por el simple y gratificante hecho de provocar amo a todo aquello que despierta a todo aquello que saca del orden establecido que hace cosquillas al sistema y este no se ríe sino se desangra por una de esas pequeñas heridas abiertas que existen y que estoy en la obligación de impedir su cicatrización amo a todo aquello que no sea arte ni conformismo ni bello por lo que amo lo feo y odio a lo bonito. Esta es la razón de mi existencia que se sostiene con vida primaria sobre la torre que se sostiene o es sostenida y a mí me gusta. Y si no le gusta, remitiré aquellas palabras que escribí con mi primer vómito nada más nacer. Ese que lancé con furia desde el hombro de mi madre como muestra de que puedo estar entre vosotros y puedo parecer e incluso ser como vosotros pero jamás lo aceptaré.

Para ser consecuente, odio al odio que amas, a tu religión y dioses; amo lo que odias: la cultura, la ciencia, la ignorancia.
 
Última edición:
Y por todo lo dicho es que me encantó, porque al fin y al cabo encontraste tu tan particular modo de amar...tal vez y digo tal vez odiando. Que es tu mejor forma de tomar distancia de todo aquello que te provoca nauseas, en verdad me encantó tu provocativa forma de hacerte querer.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba