A veces quisiera despertar sobre la faz de tu piel
y quemar cada minuto y aguantar la espera
de no verte despierta en nuestro lecho.
A veces quisiera despertar en tu sueño
y hacer todo como si fuera la primera vez
que nos viéramos y nos besáramos.
A veces quisiera recorrer tus cabellos,
y desde el comienzo de tu piel terminar rozando
el perfume afrodisiaco de tus labios brillantes.
A veces quisiera despertar dentro de tu corazón,
encerrado como un naufrago que vive las tempestades
de un mar moribundo que vaga por las soledades.
A veces quisiera ser un poco de tu olvido para
querer volver a ser tu recuerdo y conquistar tus
pensamientos.
A veces quisiera ser la bandera que reclama tu amor
y ser la estrella a la cual le pides deseos,
y ser aquel anhelo pasional de tus impulsos venturosos.
Me conformaría mujer con ser aquella ropa que viste tu figura
o ser aquella rosa a la cual besas con gran éxtasis,
me conformaría con ser tu gran amante prohibido.
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