lauflorcita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora que siquiera
un retazo de tu piel
viene a conquistarme,
te adentraste
en mi reloj
por la fuerza
sin permiso.
Querés adelantarle las agujas
como si existiese
una máquina del tiempo
que nos salve.
Querés coserme alas,
largarme a volar
al más allá
de tu incoherencia;
a ese no sé donde
que inventás
para alojarme
como huésped transitoria
de un no se qué
sin sentidos.
Ahora quisiste ser fantasma.
Desaparecer de un cielo
en donde no hay nube
que no lleve mi nombre.
Te volviste
un falso arrogante
de esta historia,
de este amor
que ni sus propios vestigios
comprenden
de qué se trata...
Ahora,
que del sin fin de tu boca
a mis oídos,
el trecho interminable
nos hace burla
y apenas puedo escucharte...
Justamente ahora
la misma mentira
destapó verdades.
Ahora
sé
un retazo de tu piel
viene a conquistarme,
te adentraste
en mi reloj
por la fuerza
sin permiso.
Querés adelantarle las agujas
como si existiese
una máquina del tiempo
que nos salve.
Querés coserme alas,
largarme a volar
al más allá
de tu incoherencia;
a ese no sé donde
que inventás
para alojarme
como huésped transitoria
de un no se qué
sin sentidos.
Ahora quisiste ser fantasma.
Desaparecer de un cielo
en donde no hay nube
que no lleve mi nombre.
Te volviste
un falso arrogante
de esta historia,
de este amor
tan nuestro,
que ni sus propios vestigios
comprenden
de qué se trata...
Ahora,
que del sin fin de tu boca
a mis oídos,
el trecho interminable
nos hace burla
y apenas puedo escucharte...
Justamente ahora
la misma mentira
destapó verdades.
Ahora
sé
que me querías.
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