Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sentada en el escaparate
me observaste fijamente,
...que azul era tu mirada
que jugueteaba.
Tu boca silenciosa,
las manos esmaltadas,
la delgadez de tu figura,
...la llama del amor me llama.
Quieta ,
con la pierna doblada
lucías elegantemente
nueva temporada.
Niña,
¡me has enamorado!
Ese pecho esbelto,
esas mejillas sonrosadas
Espérame esta noche,
cuando la luna ilumine tu morada
que haré alunizaje para
encontrarme con mi amada.
Pasada la media noche
conducía un seat panda,
sustraído en el muelle
llevando sombrero y capa.
El golpe fue brutal,
los cristales volaban.
y con el aviso de la alarma
a esa niña secuestraba.
Posada en la cama,
mi cuerpo excitabas,
y muriéndome de amor
tu boca yo besaba.
Dulce compañera,
aroma divino,
acostándome a tu lado
alegras mi camino.
Aclaración: ¿puede existir el amar a un ser no real...a una cosa ...a un maniquí?
me observaste fijamente,
...que azul era tu mirada
que jugueteaba.
Tu boca silenciosa,
las manos esmaltadas,
la delgadez de tu figura,
...la llama del amor me llama.
Quieta ,
con la pierna doblada
lucías elegantemente
nueva temporada.
Niña,
¡me has enamorado!
Ese pecho esbelto,
esas mejillas sonrosadas
Espérame esta noche,
cuando la luna ilumine tu morada
que haré alunizaje para
encontrarme con mi amada.
Pasada la media noche
conducía un seat panda,
sustraído en el muelle
llevando sombrero y capa.
El golpe fue brutal,
los cristales volaban.
y con el aviso de la alarma
a esa niña secuestraba.
Posada en la cama,
mi cuerpo excitabas,
y muriéndome de amor
tu boca yo besaba.
Dulce compañera,
aroma divino,
acostándome a tu lado
alegras mi camino.
Aclaración: ¿puede existir el amar a un ser no real...a una cosa ...a un maniquí?
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