L
Luis Miguel Rubio Domingo
Invitado
Me escapa la cebolla entre las manos
ya hierve la legumbre en la cazuela
mientras los niños salen de la escuela
y las vecinas limpian los rellanos.
Me llaman los amigos, mis hermanos
añado al estofado la habichuela
mientras mi pensamiento sobrevuela
el bello azul del mar de otros veranos.
Estoy sin ti, ya no hay en el puchero
aquellos besos largos, repetidos
que ponía en la mesa el cocinero.
Quedan copas y platos esparcidos
para que coma solo el pordiosero
junto a la soledad de los vencidos.
ya hierve la legumbre en la cazuela
mientras los niños salen de la escuela
y las vecinas limpian los rellanos.
Me llaman los amigos, mis hermanos
añado al estofado la habichuela
mientras mi pensamiento sobrevuela
el bello azul del mar de otros veranos.
Estoy sin ti, ya no hay en el puchero
aquellos besos largos, repetidos
que ponía en la mesa el cocinero.
Quedan copas y platos esparcidos
para que coma solo el pordiosero
junto a la soledad de los vencidos.