Omar Livano
Poeta recién llegado
No hay primera vez en esta pintura
Cuyas pinceladas se golpean entre si
Todas desean, o desearon
Tocar el lienzo en blanco. Puro.
Su textura pensaba el artista
Debió haber sido como seda virgen
Delicada y palpitante
La desconocía totalmente.
Los trozos de su obra se desdibujan
Atontados y mediocres, se tuercen en el llano
Donde los colores se desean la muerte
Por un espacio vacío.
Cae uno sobre otro
Con las cerdas rasgando la tela.
Mientras el pintor cansado
Se clava los lápices en los ojos
Y con sangre viva
Pinta. Pinta, refriega y destruye
Su arte.
Cuyas pinceladas se golpean entre si
Todas desean, o desearon
Tocar el lienzo en blanco. Puro.
Su textura pensaba el artista
Debió haber sido como seda virgen
Delicada y palpitante
La desconocía totalmente.
Los trozos de su obra se desdibujan
Atontados y mediocres, se tuercen en el llano
Donde los colores se desean la muerte
Por un espacio vacío.
Cae uno sobre otro
Con las cerdas rasgando la tela.
Mientras el pintor cansado
Se clava los lápices en los ojos
Y con sangre viva
Pinta. Pinta, refriega y destruye
Su arte.