Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Dios!
Tengo entre mis manos
el pájaro que lleva en sus alas
un lirio blanco y el amén de oro.
Esconde en su boca
luciérnagas de mil colores
que se encienden con su latido enamorado.
Él es el giro verde de mi vida,
la escena Neoyorquina
de un sábado romántico.
Cielo tangible
donde se labra la palabra amor.
Hay serenata en mi pecho;
pues es el violín de su sonrisa
que cada noche tiembla en mi vientre.