praga
Poeta recién llegado
a mis amigos de mundopoesia.
Mientras tanto conocí
el Erebo, un invierno en una lechería
conocía a mi Proserpina
que en el alba blanca lavaba
en su taza blanca mi paura,
y repetía esta canción mientras
la abrazaba de la cintura
caminando por la avenida y en
la otra mano mi bicicleta
y sobre nosotros la luna una herida
con costra y todo, digo
la herida digo también la noche
el arrebato de la felicidad.
Quisiera saber en el fondo
si en realidad decimos algo.
Mientras tanto conocí
el Erebo, un invierno en una lechería
conocía a mi Proserpina
que en el alba blanca lavaba
en su taza blanca mi paura,
y repetía esta canción mientras
la abrazaba de la cintura
caminando por la avenida y en
la otra mano mi bicicleta
y sobre nosotros la luna una herida
con costra y todo, digo
la herida digo también la noche
el arrebato de la felicidad.
Quisiera saber en el fondo
si en realidad decimos algo.
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