Vela Vimsatike
Poeta asiduo al portal
Letargo Demente
E profanado, sin humildad, esta realidad; hundido en verdes portales
funebres, que se alzan ahora entre pilas de cadáveres, tuve que atravesar,
desplomando el olmo y desgarrando el hilo que torna soles en mares
de ojos, que centellean el destino de la humanidad, ¡la e herido, una vez más!
Y ella, infame, me a dado de lleno igual, escuchando el cantar de figuras opácas,
habiendo sobrevolado (lo habia soñado y anhelaba entrar), ahora las cuspides de la ciudad,
palacios ocultos, tras cortinas de azules luminosos, la locura doblada sobre sus rodillas;
mientras ojos de criaturas sin apariencia, brillan y corretean estrepitosamente.
Se emerge rozagante, en el remanso de su respirar,¡blasfema, inhumana!
de contornos impuros, de ojos alucinantes; en su áustero caminar,
amorfa, pero tiene silueta espectral, cual rayo de luz que arrastra
tras si mil sombras, cegador, de una eterna oscuridad.
A arrebatar sueños, a los perdidos en el valle de Morfeo, para asi adorarlos
en secreto, nunca podras vencerlo:¡su letal arma, son tus miedos!, al clérigo,
demonios manda, al buen padre, su hija robara, deliciosa, se hunde,
sobre grises de apariencia vaga, belicosa, llena de ardor, siempre anda.
E profanado, sin humildad, esta realidad; hundido en verdes portales
funebres, que se alzan ahora entre pilas de cadáveres, tuve que atravesar,
desplomando el olmo y desgarrando el hilo que torna soles en mares
de ojos, que centellean el destino de la humanidad, ¡la e herido, una vez más!
Y ella, infame, me a dado de lleno igual, escuchando el cantar de figuras opácas,
habiendo sobrevolado (lo habia soñado y anhelaba entrar), ahora las cuspides de la ciudad,
palacios ocultos, tras cortinas de azules luminosos, la locura doblada sobre sus rodillas;
mientras ojos de criaturas sin apariencia, brillan y corretean estrepitosamente.
Se emerge rozagante, en el remanso de su respirar,¡blasfema, inhumana!
de contornos impuros, de ojos alucinantes; en su áustero caminar,
amorfa, pero tiene silueta espectral, cual rayo de luz que arrastra
tras si mil sombras, cegador, de una eterna oscuridad.
A arrebatar sueños, a los perdidos en el valle de Morfeo, para asi adorarlos
en secreto, nunca podras vencerlo:¡su letal arma, son tus miedos!, al clérigo,
demonios manda, al buen padre, su hija robara, deliciosa, se hunde,
sobre grises de apariencia vaga, belicosa, llena de ardor, siempre anda.
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