Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los llamados
que supliqué a la luna
seguía gritando
en la noche final,
porque llorando
sabía de mi amargura
y ella en la noche
se iba sin más.
En mucha neblina
se escondía ya luna,
como se esconde
la que moría de amar.
Cerró sus ojos al ocaso
mi alma ya sin cura,
cerró sus ojos
a la que amaba mirar.
Te he llamado
para decirte fría luna,
entrégame al sueño
para con ella estar.
Permíteme que duerma
para volverla
amar.