Los abrazos que se me olvidan

El camino que me lleva de vuelta, son días de auroras y me han impedido ir,
los clamores anhelan mitigar su fervor,
tan aprisa lo intento, me desgarro y sangro,
subir en picada, reír en lagrimal.

La cuna mece su suave colcha de desierto, provocando explosión.

La estela brillante es la sombra de mi sol,
tan cegadora, escapándose de las manos,
en el más profundo mar evitará mi hundimiento,
pero yo quiero conocer el azul, no un triste opaco,
¿quién tiene mi amarillo? ¿quién desgastó mi crayón?

El mejor relato de las estrellas queda hueco, con nadie a quien contárselo.

Yo quisiera bajarme hasta tus hombros,
sin la fugacidad mandándome al pasado,
a veces notando que algo ha muerto en mi interior,
no poseo más que un sabio pero viejo corazón,
un latido por olvido, dos latidos sin dolor.

Nunca le he dado la espalda a lo que he amado, con mis atormentadas corazonadas.

Las voces que visitaron mi aposento, marcan sin acento mi ánimo,
¿será que alguna vez me pueden dar más?
todas las palabras de aliento a millas de distancia,
sería mejor una caricia,
los abrazos que se me olvidan.

Tú dijiste que yo tenía mucho que ofrecer, pero sigo tan solo.


No podría imaginar que es capaz de olvidar un suspiro
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba