EPICTETO
Poeta adicto al portal
Con tu fe abrumadora, y voluntad siempre amiga,
nos encuentras persiguiendo, hoy la libertad.
Ya en tu hijo encomendaste, con honor la verdad,
para ellos que abrazaban, con fervor al loriga.
Conviertes sin cansancio, a tu mundo en una espiga,
queriendo con tus huellas, compartir tu amistad.
Te asumes la entereza, con tu benignidad,
posándote en los pasos, de una pequeña hormiga.
Regresas cada año, a fortalecer nuestra unión,
dejándonos el verbo, en tu gracia día a día.
Regalando en tus huesos la ilusión pretendida.
Aclaras en tus versos el duelo y tu agonía.
que deben ser objetos de nuestra comunión.
Sanando con tu llanto el dolor de nuestra herida.
nos encuentras persiguiendo, hoy la libertad.
Ya en tu hijo encomendaste, con honor la verdad,
para ellos que abrazaban, con fervor al loriga.
Conviertes sin cansancio, a tu mundo en una espiga,
queriendo con tus huellas, compartir tu amistad.
Te asumes la entereza, con tu benignidad,
posándote en los pasos, de una pequeña hormiga.
Regresas cada año, a fortalecer nuestra unión,
dejándonos el verbo, en tu gracia día a día.
Regalando en tus huesos la ilusión pretendida.
Aclaras en tus versos el duelo y tu agonía.
que deben ser objetos de nuestra comunión.
Sanando con tu llanto el dolor de nuestra herida.