Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Grafitero ateo revolucionario de pincel y brocha bocio,
sapo enamorado de las dos ranas coyoacanas;
la que siempre te pintaba caracoles de la mar veracruzana,
y la que en poncho rojo navegando en tres botellas de tequila
te cantaba una rola a ti de Jose Alfredo
y otra de amor a tu señora cuando en La Morada no te encontrabas.
¿Qué tenías? ¿qué fumabas que te hacías largos viajes
en primera sobre el lomo de arañas, y todos te creían?
Dios no existe le dijiste desde el Hotel del Prado al mundo entero
y cuando medio mundo te pidió que lo explicaras,
de un brochazo lo borraste; no existe, ya lo vieron.
Tremendo grafitero comunista te mataron a tu ruso León
que te trajiste p´a cuidarlo y se fue a ver a Dios; y eso que no existe,
hoy no queda más que recordarte en el wiki,
en las paredes,
y en la voz aguardentosa de Chavela poncho rojo.
7.4.10 en un día para cantarle a la mano de la Macorina
Se escapó de una cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reír
como llora Chavela!
De: Joaquin Sabina
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