AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
ELEGÍA EN ABRIL.
Abril: los bosques glorifican tu calor.
Estío divino; tienes ese ensueño de
sirenas enamoradas, queriendo amar,
en orgías, en sueños perdidos, que nunca
volvieron a las cuencas del mar también
enamorado y envuelto en flores veraneras.
Mes de cervezas y de labios sonrosados,
de dedos encendidos queriendo abrasar,
besar y hacer el amor con frutas dulces,
con saltimbanquis y musas imaginarias,
que jamás besaron el bosque ni la espuma.
¡Abril! Quédate, dame los labios frutales
de esa trompuda de mieles y goces lejanos
y déjame amarla hasta el final de un orgasmo
dulce, suave y envolvente de humedad.
Abril, otra vez se mi mes ardiente, pero
no me dejes solo el verano, para mi solo
Augusto Silva Acevedo 16 abril de 2010.
Abril: los bosques glorifican tu calor.
Estío divino; tienes ese ensueño de
sirenas enamoradas, queriendo amar,
en orgías, en sueños perdidos, que nunca
volvieron a las cuencas del mar también
enamorado y envuelto en flores veraneras.
Mes de cervezas y de labios sonrosados,
de dedos encendidos queriendo abrasar,
besar y hacer el amor con frutas dulces,
con saltimbanquis y musas imaginarias,
que jamás besaron el bosque ni la espuma.
¡Abril! Quédate, dame los labios frutales
de esa trompuda de mieles y goces lejanos
y déjame amarla hasta el final de un orgasmo
dulce, suave y envolvente de humedad.
Abril, otra vez se mi mes ardiente, pero
no me dejes solo el verano, para mi solo
Augusto Silva Acevedo 16 abril de 2010.