lluviadeabril
lluvia & rain
Y llegaron los adioses
más rápido de lo que pueden
caer lágrimas.
Relámpagos fríos
reducen mi alma a un fino polvo
casi transparente.
Liviano
tarda un poco menos
que eternidad para tocar suelo
mas lo toca
obediente a la gravedad.
Rocas halan fuerte
desde mi garganta.
Me encuentro
en la última esquina del corazón
entre los espacios de mis partículas
separadas.
Mientras mi polvo se aferra
a la cinta de mis zapatos y
a mi falda desbastillada,
me veo ahí
tirada y muerta
en una calle desconocida
queriendo morir más.
No hay resistencias
no hay reservas
ni para terminar de
morir en esa calle.
Se escribirá, lo que se tenga que escribir. Sentiré, lo que tenga que sentir.