
El diablo se aparece
en cuatro paredes
justo cuando anochece
tiende ávido sus redes.
Puente de la historia
pleno de antiguas glorias
satura el aire de memoria
de justas, valor y escorias.
Entre la herrumbre y cantera
se leen trazos de antaño:
El hombre es quien espera
Recuerdos que hacen daño.
Las promesas incumplidas
al lado del puente mentado
son la condena de Midas
a rico camposanto condenado.
Se deja oír el diablo
tras los ingenuos transeúntes
que merecen paja de establo
por ignorar la maldición de estos puentes.
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